Descargue Carmesí

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Carmesí es un libro ilustrado de Microcuentos, disponible bajo licencia Creative Commons 4.0 (CC,BY) escrito por Jorge Urrea. Siéntase libre de Descargarlo y compartirlo

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jueves, 22 de octubre de 2020

Ciberfiestas de Armenia

 No ha pasado inadvertida la programación cultural de las fiestas aniversarias de Armenia. A pesar de las múltiples limitaciones que imponen las medidas de bioseguridad, el trabajo realizado por la Corporación de Cultura y Turismo con su diseño de eventos logró poner a disposición, no solo de los armenios, sino de los ciberespectadores en general, un abanico de actos culturales que, me atrevería a decir, logró mitigar la ausencia de la cultura en el espacio público. 

La adversidad reta a la imaginación y usualmente los resultados de salir del área de confort, refrescan las actividades e impulsan a nuevas experiencias. En este caso la imposibilidad de realizar desfiles a lo largo y ancho de las vías de Armenia y eventos masivos, implicó la destinación de espacios como autoparques o terrazas, a donde, unos cuantos accedieron presencialmente, pero con total disponibilidad para todos en la red. Es decir, la cultura se adaptó a la nueva narrativa impuesta por la mediación de las Tic.

En las transmisiones, términos generales, se apreció un uso adecuado de los recursos técnicos, que se limitaron a mostrar los espectáculos de manera reposada —como debe ser—, con algunas excepciones de producciones despistadas que demostraron el desconocimiento del lenguaje audiovisual y los clásicos —y eternos— minutos sin audio en algunos de los espectáculos. Nada que no sea considerado gajes del oficio. 

Concentrar las actividades —que sería pertinente nos cuenten, cómo fueron contratadas o si son resultados de concertación municipal— en la red, les entregó la oportunidad a los espectadores de contar con una variedad amplia de eventos, en una maratón vistosa y ecléctica de la cual se puede destacar la estructura narrativa y la puesta en escena, la reflexión de identidad del contenido de la mayoría de los productos culturales y el testimonio patrimonial en que se convierte el registro que queda de estas actividades, que ahora están en video de principio a fin —no se debe desperdiciar la oportunidad de catalogarlo y archivarlo como se debe, para la historia—. 

Por otro lado, tener juntos los productos culturales permitió ver una panorámica del arte local, vale la pena preguntarse si se están haciendo nuevas reflexiones y creaciones alrededor de nuestra identidad, porque a pesar de que la calidad de muchos de los espectáculos, en términos de vestuario, utilería, e interpretación; se podría decir que va en crecimiento, algunos otros se han quedado en la repetición de la repetidera: los mismos muñecos, los mismos montajes, los mismos bailes. Si algo permitió esta coyuntura fue sacar a flote a los artistas que están creando y poner evidencia a los que poco se esfuerzan o viven del reciclaje artístico. 

Zapping: Tenemos una orgullosa representación del teatro quindiano en un proceso de creación que convoca artistas del país y que es ganador de Iberescena. Se trata de Juliana Buitrago, integrante del grupo La Musaraña de La Tebaida, quien trabaja en el montaje ‘Ayni, trilogía de los días sin tiempo’, una puesta en escena que se proyecta como “una celebración a la memoria, un viaje por las contradicciones de ser originarios y colonizados”. Nada mejor para nuestra cultura que la circulación del conocimiento que ayuda al verdadero crecimiento del sector.

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Arte y política

  

Todo lo que se haga en aras, 

tanto en el contenido como en la forma, 

en aras de mejorar al hombre, 

yo creo que todo es político.

Silvio Rodríguez (1976)

 

Hoy, justo al final de la tarde, tendré la oportunidad de debatir con un grupo de ciudadanos en el espacio “La Nocturna Cultural” sobre la relación arte y política.

 

En el encuentro, mediado por el tic, revisaremos a la luz de algunos autores como, Rancière, Richard y Capasso la manera como el arte jamás es ajeno a la condición política del ser humano, manifestándose en algunas oportunidades como activista, en otras siendo contenido o concepto, también, planteando un punto de vista crítico frente al acontecer. 

 

Además de las miradas académicas de la mencionada relación arte y política, asoma la necesaria contrastación con la experiencia empírica del arte y la cultura local y regional. 

 

Decía Piedad Bonet, en una columna sobre este tema, que sería deseable que los gobernantes tuvieran suficiente bagaje cultural, sensibilidad con las diferentes artes y contaran “con un pensamiento forjado en la reflexión que proporcionan la filosofía y la historia”.  Infortunadamente no es así, el fragor de la campaña lleva a los políticos, en la gran mayoría de los casos, a acercarse al arte como un proveedor de entretenimiento. En otras palabras, el arte es para algunos políticos en la época electoral, un instrumento vació; simple ruido que llama la atención para atraer a la audiencia de su discurso proselitista.  

 

El problema es que conscientes de esa ‘necesidad’ de los candidatos y a sabiendas de su ceguera al arte, algunas veces temporal; desde la otra orilla existen “representantes del sector”, algunos de ellos artistas otros mercachifles, que se acomodan para servir de instrumento de barullo. Así, entre oleada y oleada electoral se repite la función. 

 

Hay artistas que están creando y poco les interesa la alharaca de “sus representantes” oportunistas. Mismos que, aprovechando la aparente cercanía con los líderes, montan sainetes y les venden diatribas en contra de otros artistas en un festín caníbal. —Los políticos, a su vez, las incorporan a los discursos electorales sin mediar corroboración—. Eso deja ver la calidad humana y profesional de unos y otros.

 

El arte y la política están estrechamente ligados y esa relación no debe ser satanizada, al contrario, requiere ser promovida de manera sana, de tal manera que los diferentes actores del arte participen activamente del diseño de políticas públicas y sean veedores de la ejecución de los planes, programas y proyectos destinados al sector cultural. Reconociendo la gestión, pero también reclamándola cuando se identifique la demagogia —muy de moda en estos momentos—. De lo contrario los artistas serán solo los nuevos bufones del rey.

 

Zapping: ‘Para nada volvió el Alcalde’. Los que pedían que se pudiera defender desde su cargo ¿se esperaban que llegara a acomodar las fichas, así como indica la sección, La Guaca de este medio?, ¿Todavía queda alguna duda de que Sandra Paola Hurtado, nunca estuvo ausente, sino moviendo los hilos —de nailon para que no se vieran— mientras su pupilo la negaba? 

La hueste fucsia, que no dejó de tener oxigeno por la estructurada estrategia de supervivencia que trazaron antes de entregar el poder, de nuevo se pone las botas para las elecciones venideras, que insólitamente parecen estarse adelantando. ¡Todos unos artistas de la política!


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viernes, 2 de octubre de 2020

Los Picapiedra

 Lápida se llamaba el periódico de Piedradura y lo aventaba un niño voceador a las portadas de las casas de los habitantes de la ciudad de los Picapiedra y los Marmol. Pedro lo leía tirado en la hamaca, mientras Pablo podaba el pasto de su jardín. Una escena clásica dominical repetida en otras series que han recreado la familia promedio norteamericana, como Los Simpson. 

Hace 60 años fue estrenada la que fuera la primera serie animada para adultos, lo era porque trataba temas de mayores, como los juegos de azar; las relaciones familiares y entre amigos; el trabajo y las mentiras, además, porque fue emitida en horario prime time. 

Pero, por más temas de adultos, los niños y jóvenes también se engancharon con el universo de fantasía que ofrecía la serie  —ideada por Hanna-Barbera—. Allí se mezclaban dinosaurios con ingeniosas tecnologías que hacían más fácil y divertida la vida de los personajes: lavadoras de platos cuyo mecanismo era un mamut, o corta césped de cangrejo gigante, semáforos operados por chimpancés, aviones pterodáctilos, tocadiscos que sonaban gracias al pico de un ave. Mecanismos complejos que, además en algunas oportunidades, interpelaban en tono irónico o crítico a sus operarios.

El éxito de los Picapiedra consistió en reflejar a la sociedad del momento —los 60— con sus problemas y divertimentos de una manera creativa. No en vano los Simpson, su sucesor, —si es que es válido nombrarlo así— es otra familia norteamericana que hace barbacoas y tiene un padre asalariado que juega a los bolos y discute con su esposa. El espectador tiene dos formas de comprometerse con el contenido, por identificación, como es el caso de las mencionadas series, o por aspiración como las que les presentan mundos maravillosos.

Los Picapiedra marcaron a varias generaciones y abrieron el camino para series animadas adultas, algunas, que ya incluso, traspasan los límites de la irreverencia llegando a la vulgaridad. Hoy se merecen que los recordemos por tanta diversión que nos proporcionaron.

Zapping 1: Al escribir esta columna se conoce la muerte de Quino. Se fue su cuerpo, pero toda su esencia, enseñanzas y reflexiones nos quedan en sus personajes. Paz en su tumba.

Zapping 2: El Secretario de Planeación departamental, Dr. José Ignacio Rojas, ha anunciado que se encuentran trabajando en el presupuesto 2021 y que se garantizará, conforme a la ley, el porcentaje destinado para el gasto público social sin disminución respecto al año anterior. Según el Secretario, para el próximo año, como mínimo, el 74% del presupuesto total del departamento se deberá asignar a educación, salud, deporte y cultura. ¡Buena noticia!. La pregunta es ¿Cuánto de ese 74% le corresponderá a la cultura? Si es lo mismo que este año, ya no es tan buena noticia y se le estaría colgando la lápida —no precisamente el periódico de los Picapiedra— al sector.

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viernes, 25 de septiembre de 2020

Todos contra Facebook

 ¿Son ustedes usuarios de una red social? ¿Quienes lo son, fueron obligados a darse de alta en ella? ¿Estando en ella se sienten presionados a publicar información que no quieren compartir?

No creo que nadie haya sido conminado a crear un perfil en redes sociales —excepto los gestores de redes que se dedican profesionalmente al asunto—. ¿Si no estamos obligados, entonces por qué usarlas para denigrar de ellas misas? Parece un asunto de lo políticamente correcto o de crítica ilustrada, como cuando se consideraba a una persona más inteligente por afirmar que la televisión era el origen de todos los males.

Este mes se puso en Netflix a disposición de los usuarios un documental que recogió las declaraciones de ex altos funcionarios —arrepentidos— de distintas famosas plataformas sociales. En la pieza audiovisual, los profesionales hablaron de sus experiencias en las compañías, de cómo los algoritmos nos manipulan para cambiar el mundo a su favor y el negocio que tienen montado con la atención que les damos o que nos quitan. Usan una frase que ilustra el concepto que le quieren dar a las redes sociales: “Solo hay dos industrias que llaman a sus clientes ‘usuarios’: drogas ilegales y software”. Lo curioso es que el documental llega a los ‘usuarios’ interesados en verlo a través de una plataforma que se vale de algoritmos para recomendar el contenido, según los gustos de cada uno. —Qué paradoja—.

En la racha de críticas que llueven contra las redes sociales y en particular contra Facebook, se produce la noticia de que la Corte de Justicia de la Unión Europea podría fallar en contra de la red social, impidiendo la transferencia de datos desde el bloque comunitario hacia los Estados Unidos. Eso, según una representante de Facebook, implicaría dejar de hacer multimillonarios negocios. “Las aplicaciones de la compañía ayudaron a generar ventas por valor de 208.000 millones de euros a 7.700 empresas de toda Europa”. Y adicionalmente dejó plantada la posibilidad de dejar de operar allí “no está claro cómo Facebook, en estas circunstancias, podría seguir proporcionando los servicios de Facebook e Instagram en la Unión Europea”. Una advertencia que, de llegarse a cumplir, afectaría no solo a adultos contemporáneos sociales, sino a muchas empresas que mueven sus productos a partir del sistema de relacionamiento que facilita la red.

A propósito de esto, se pregunta el académico de la comunicación Carlos Scolari —en su cuenta de Twitter— “Facebook juega al póker y amenaza con irse de Europa. Por mí, que se vaya, pero... ¿Dónde están las redes sociales alternativas diseñadas en la UE? ¿O deberemos migrar a WeChat?

La pregunta es pertinente para Colombia.

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Campaña permanente

Por estos días las redes sociales de la región muestran algunos políticos que, a menos de un año de su elección o nombramiento, ya están de nuevo en campaña. Se pueden ver publicaciones de fotografías de cartel, acciones de campo con la comunidad, videos retadores —al estilo de la función de defensa expuesta por Benoit— y frases bonitas pero vacías que acompañan los post. A eso le llaman los teóricos campaña permanente y dicen que convierte al gobierno en un instrumento diseñado para sostener la popularidad de un proyecto político. Es decir, para ‘vender’ un producto.

 

El estereotipo del personaje simpático, mediático y activista está más que ‘pintado’ y en vez de generar confianza siembra la duda de si tanta ‘zalamería’ lo que busca es ir allanado el terreno para las próximas elecciones; a las que aún les quedaría —en teoría— casi un año para arrancar la campaña.

 

Existen diferencias entre la comunicación electoral y la comunicación gubernamental. Mientras la primera, por cuenta de la personalización de la política —advertida por Sartori en los 80— se centra en la exaltación del candidato, del personaje, del individuo. La segunda debería enfocarse en las políticas públicas, en la rendición de cuentas y el dialogo con la ciudadanía. La comunicación de gobierno trasciende el márquetin para enfocarse en la gestión y la gestión incluye a la misma comunicación.

 

Usar los medios propios y establecer una correcta relación con la prensa, es tan solo el canal de difusión de estrategias que deben contemplar a la ciudadanía como parte de la ecuación, no solo como receptores pasivos. Esto, implica establecer mensajes claros y concretos que permitan comprender el rumbo de la gestión de manera anticipada y no esperar a que los hechos ocurran para explicarlos.

 

A través de las mismas plataformas usadas para la campaña permanente, la ciudadanía se comunica entre sí, participa activamente en los foros de los medios y de los periodistas independientes y se expresa sin tapujos. De tal manera que no hay posibilidad de impunidad, usar los recursos públicos o la ‘chapa’ para adelantarse a la campaña puede resultar en un efecto bumerang que evidencie las verdaderas intenciones y, a lo mejor, la falta de cumplimiento de las promesas y el desgaste de una imagen saturada.

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viernes, 11 de septiembre de 2020

Mirar hacia atrás

Mirar hacia atrás y examinar las raíces, la identidad, la cultura en su sentido amplio. Mirar hacia atrás y saber qué se debe preservar para las generaciones venideras. Mirar hacia atrás y reconocernos. Mirar hacia atrás en presente. De eso se trata el patrimonio cultural.

El próximo domingo se celebra el Día del Patrimonio Cultural en nuestro país, una fecha que invita a mirar hacia atrás en varios niveles: muy a lo lejos para valorar el legado y en corto para identificar cómo lo estamos haciendo. 

El arte, las tradiciones, la arquitectura, entre otros; son sujetos de ponderación patrimonial y adquieren esa dimensión cuando los ciudadanos los apropiamos y reconocemos. Por eso el día del patrimonio no es cuestión de unos cuantos expertos reunidos en conferencia o de eventos organizados por la administración pública —que escasean—. 

El próximo domingo se vale que, en familia, a lo mejor compartiendo una mazamorra —de maíz patrimonial— o un café      —del Paisaje Cultural Cafetero— se narren cuentos de la tradición oral. De esos que contaban los abuelos de brujas, duendes y espantos, se le explique a los más pequeños lo que ha significado el Willys y, con él, el yipao para nuestra cultura y desarrollo agrícola, y escuchemos algo de música andina colombiana para exaltar el sonido del tiple. Instrumento nacional que suena como un coro de ángeles y representa plenamente nuestra identidad regional.

Pero nuestro patrimonio es más que los ejemplos anteriores. Infortunadamente se encuentra en riesgo por desconocimiento, falta de conciencia, negligencia o falta de voluntad. 

Para la muestra… Enredados están los procesos de las estaciones del ferrocarril de Salento, Quimbaya y Armenia. Inversiones millonarias en estudios que no trascienden a las obras de restauración por falta de más recursos y en cambio se complican legalmente convirtiéndose en una ‘papa caliente’ que pasa de mano en mano porque ninguno se quiere quemar.

Cada año, por ley —excepto este—, se destinan recursos provenientes del Iva que paga la telefonía móvil a apoyar proyectos de patrimonio que son presentados por lo municipios y, en algunas oportunidades, ‘gestionados’ por organizaciones que solo buscan negocio con la realización de exposiciones de pendones de lona con fotografías de baja resolución y algunas piezas arqueológicas. Cuando no es la elaboración de listas representativas que carecen de rigor metodológico y que terminan archivadas, o peor, perdidas en computadores particulares. Sobre esto el consejo departamental de patrimonio ha tomado medidas, pero muchos alcaldes, sin saber bien de qué se trata, insisten en proyectos sin sentido.

Zapping: El lunes se conocieron los resultados de la convocatoria para la conformación de los consejos de áreas artísticas del departamento. Muchas quejas rondaron el proceso por las dificultades para participar como representantes y electores, lo que se vio reflejado en pobres votaciones. La gran mayoría fueron elegidos con un voto —el de ellos mismos—. ¿Son representativos esos resultados?

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miércoles, 9 de septiembre de 2020

Espectro de la serie Letra Muerta



Título:        Espectro

Autor:         Jorge Urrea

Técnica:       Fotografía dimensional impresa en papel 

Fotográfico metalizado y vinilo transparente.

Dimensiones:   32x32x11,5cm

Año:           2020

 

Oxigeno e imágenes

 Arriba en la montaña, el aire es más limpio, cala hondo en los pulmones pero se siente también en las sienes. Allá, arriba, en la montaña; las estrellas son más brillantes y la oscuridad más profunda, por eso los rayos de luz proyectados sobre la lona son limpios, claros e intensos. Como el aire de las montañas del Quindío.

 

Salento tiene ese espíritu que recorre sus calles inspirando a propios y visitantes, está lleno de creadores que le dan forma a la identidad del pueblo. Cafés de la mejor calidad, como el de Jesús Martín; fotógrafos destacados como Felipe Quintero o James Montealegre, artesanos virtuosos y —entre otros muchos personajes destacables— un soñador que ha conseguido, en un acto quijotesco, hacer crecer un festival que en 6 ediciones nos ha permitido ver buen cine, y que hoy según su director, se encuentra dentro de los cinco mejores de Colombia. Estamos hablando de Cine en las Montañas.

 

Juan Francisco Bautista inició este proyecto con un proceso de formación de públicos —del que no se ha desligado nunca—. Proyectaba las películas de las maletas del cine colombiano, que distribuyó el Ministerio de Cultura en los cineclubes del país. Cuenta que en ese entonces llegaban dos personas a las funciones, 6 años después, el trabajo ha dado frutos y el público se ha multiplicado llegando a aforos de 100 asistentes. 

 

Importantes directores y equipo creativo en general han pasado por las pocas, pero productivas y edificantes ediciones del festival. En la versión 2019 el cartel, casi completo, de los directores nacionales activos visitó Salento y habló de sus películas a los locales y visitantes, que llegan de muchos lugares del país e incluso del mundo.

 

La presente edición, que inició ayer, será virtual y tendrá 104 películas y 92 cortos de 20 países del mundo. Habrá 8 estrenos nacionales, muchas de ellas, películas que sólo se pueden ver en estos espacios porque no tuvieron sala o pasaron rápidamente. 

 

Antes de cada proyección habrá una conversación con los directores. Justamente el director homenajeado este año será Lisandro Duque, quien está ligado a estas tierras por su cercanía de origen y porque en Filandia rodó Milagro en Roma(1989). De Lisandro Duque se proyectarán 5 películas en total.

 

 

Cine en las Montañas es oxigeno para el arte del Quindío, como el que corre por las frías y acogedoras calles de Salento. Que sean muchos festivales más.

 

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El robo del sigo

Las historias de grandes robos, con planes meticulosos y milimétricos tienen un público ganado que las sigue en salas de cine y plataformas. Desde esa perspectiva El robo del siglo es un acierto de producción, también lo es como producto comercial.

Un poco más reposada la espuma sobre la serie colombiana, disponible en Netflix, que pone en escena el atraco al Banco de la República de Valledupar. Me atrevo a exponer algunas consideraciones 

—aclarando mi respeto por los productores y equipo técnico y creativo—. 

Creo que, desde una perspectiva de mercado, la serie fue inflada equiparándola con La casa de papel, lo que logró llamar la atención del público. Pero también, pudo generar alguna desilusión, aunque, estoy seguro de que estaba calculado —valga aclarar que no soy fan de la serie española—.

Siendo la historia buena, —y es que es casi calcada de los acontecimientos reales, luego, tiene con qué serlo— se queda corta en acciones y sorpresas, —por la misma razón de ser fiel a los hechos— no tiene giros, las subtramas son intrascendentes. Pudo ser una buena película, o en su defecto, una micro serie de 3 capítulos —cómo Sherlock—. Así, se hubiera lucido más. 

La serie cuenta con un gran trabajo de fotografía y de arte. Las locaciones fueron bien elegidas y logran una atmósfera calurosa y tensionante. La investigación, en cuanto a diseño de producción, es rigurosa; la escenografía, utilería y vestuario nos ponen en la época. 

El nivel actoral de los protagonistas es muy bueno. Mejor Tappan —el abogado)—y Benjumea —doña K— que Parra en esta ocasión —pero Parra es Parra—. No pude quitarme la figura de Víctor Mallarino como Mirando Zapata en El inútil al ver el personaje de Chayo, que es, en mi criterio, poco verosímil: negado pero líder. De los secundarios destacan Juan Sebastián Calero —el Sardino— y Waldo Urrego —Dragón—.

Figurar dentro de las series más vistas en Netflix es un logro que debe inflar el pecho de los creadores y por eso esta columna no pretende minimizar la obra audiovisual. Tan solo poner en perspectiva algunos elementos narrativos que no pasan inadvertidos pero que tampoco demeritan, de ningún modo, el gran trabajo realizado por Dynamo y su equipo.

Zapping: En el robo original, según la revista Semana, el cerebro detrás del golpe fue Benigno Suárez Rincón, alias Don Pacho, de quien dicen, ejercía como narcotraficante en Circasia, Quindío. Lugar donde fue capturado. Uno más para la lista de bandidos ‘ilustres’ ligados al departamento.

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jueves, 27 de agosto de 2020

El arte es como el agua

¡La cultura en Quindío va de maravilla! Esta semana se anunció que se entregarían los ‘incentivos’ a los 714 artistas beneficiados con el dinero que proviene de los recursos del Iva a telefonía móvil. Un pequeño paso para el sector cultural, pero un gran paso para la secretaría de Cultura departamental —que bajó bandera—, además Corpocultura abrió convocatoria de concertación con ‘jugosos’ premios.

“¿No ven?, ya soy decente: me fue fácil. Que el público se agrupe y que me aclame.” Dice Silvio Rodríguez en su satírica canción después de haber sido increpado por cantar “cosas indecentes”.

Mientras tanto, en la otra dimensión, el arte líquido —para invocar a Bauman meramente desde la idea de flexibilidad— se adapta a lo que hay. Conforme se escuchan lloriqueos burocráticos, los artistas buscan alternativas para no frenar sus procesos creativos, formativos y de circulación o exhibición. 

Como el agua que se ajusta a su recipiente, los festivales y obras se acomodan a las nuevas formas de hacer cultura. 

El 11 de agosto se conocieron los niños ganadores del Festival Nacional de Música Andina Colombiana Turpial Cafetero, después de un proceso mediado por las Tic, donde participantes de todo el país enviaron sus interpretaciones que fueron exhibidas a través de Youtube.  Proceso similar se vive con el Danza Fest, evento de la fundación Danzar, donde parejas nacionales e internacionales, entre el 22 y el 29 de agosto, presentan sus coreografías, además de seminarios a través de las plataformas digitales. 

Arte impulsado en el Quindío, que no se detiene a pesar de las dificultades financieras y que trasciende a las presentaciones de fogueo de los primeros días de pandemia, para convocar a artistas y espectadores a seguir la dinámica cultural.

Hay más. Han estado presentando funciones de danza y teatro, La Loca Compañía, igual que el grupo Teatro Azul y Fundanza con transmisiones en plataformas digitales. Se prepara la décimo novena versión del festival Cuyabrito de Oro, que por primera vez saldrá del escenario para reunirse en pantalla entre el 20 de septiembre y el 4 de octubre y afina detalles el Festival Cine en las Montañas para salir al aire en una versión online entre el 7 y el 14 de septiembre bajo la premisa biodiversidad y territorio.

Tres preguntas quedan de esta corta reflexión. ¿Estamos preparados técnica, conceptual y narrativamente para hacer eventos digitales con un mínimo nivel estético? Un común denominador en las promociones de los eventos es el logo del ministerio de Cultura. ¿Se podrían haber hecho sin los recursos de concertación y estímulos nacionales? Finalmente, ¿cuál ha sido el aporte del departamento en los eventos que usan su logo? Hasta donde sabemos no han ejecutado recursos. O es que se acomodan —como el agua— o no nos han contado toda la historia. 

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lunes, 24 de agosto de 2020

Encapsular el tiempo

Cuando la magia se hizo, por cuenta de la física y la química, debían pasar horas antes de poderse ver el resultado: Una vista por la ventana, la imagen de un personaje, un bodegón. Este fue un proceso que pasó de ser un ritual complejo a convertirse en uno; casi, casi, insulso. 

Ayer 19 de agosto se conmemoró el día internacional de la Fotografía. En esa fecha, Louis Daguerre presentó al mundo el daguerrotipo y de manera oficial nació esta bella forma de expresión que, ahora, está al alcance de casi todo el mundo.

Al principio, capturar la imagen fue un proceso que implicó conocimientos propios de las ciencias puras, además de los estéticos. Con el paso del tiempo, el dispositivo ha dejado de ser un mecanismo complejo para convertirse en una interface transparente, en el sentido de no evidenciar su funcionamiento, sino de la obtención misma del resultado: una imagen.

Lo anterior ha devenido en una suerte de saturación visual que hastía y banaliza la imagen. Ahora no se necesita ni ciencia ni estética. La cámara es sinónimo de teléfono móvil, de inmediatez, de ¿improvisación?, de muchas fotos de cualquier cosa —un poco o mucho— en contravía de lo que afirmaba Hanssel Adams: “Una fotografía no es un accidente, es un concepto”, pero claro, el maestro estaba en otro contexto.

La condición evocativa de la fotografía se hace más poderosa con el paso de los años, es decir, con el añejamiento del motivo fotográfico. Al volver a una imagen el carrete se devuelve y se pone en perspectiva la cápsula del tiempo: los olores, los colores, la textura. Cuando nos enfrentamos a una imagen de hace unos años, no es, simplemente, su capacidad icónica la que nos confronta, sino lo que está fuera del cuadro. Por eso, tras la facilidad de apuntar y disparar —que no es del todo reprochable— sería conveniente revisar y depurar, con la conciencia de imaginar con qué nos queremos encontrar dentro de —por decir algo— cinco años, cuando estemos revisando los archivos. Allí valdría la frase de Elliott Erwitt cuando se refiere a la fotografía: “Se trata de encontrar algo interesante en un lugar ordinario. Me he dado cuenta de que tiene poco que ver con las cosas que ves y mucho con cómo las ves”.

Entonces, los verdaderos fotógrafos podrán decir: se están mezclando peras con manzanas —tener un celular con cámara no hace a nadie fotógrafo— a lo que debo responder, cocinar no nos hace chefs, pero nos metemos a la cocina; ni elegir la ropa asesores de imagen, y a diario seleccionamos nuestro vestuario. Así que, entrados en gastos hagámoslo bien.

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sábado, 15 de agosto de 2020

Julio Sánchez sin filtros

Un filtro es algo que está interpuesto entre dos partes y que cambia, dependiendo de la densidad, las características del contenido dejando pasar solo una selecta parte de este.

 

En nuestro país hay una inmensa cantidad de filtros ideológicos que únicamente dejan pasar lo que el individuo cree desde sus prejuicios o bagaje. Conforme avanza el tiempo, entre más ha trabajado el filtro más denso se vuelve y menos opción de deje fluir ideas contrarias. El choque entre el tamizaje de dos filtros es lo que llamamos polarización.

 

Este fin de semana se conocieron unas transcripciones de conversaciones entre el periodista Julio Sánchez Cristo con el abogado Diego Cadena. El también periodista Gonzalo Guillén las sacó a relucir como una “gran revelación” anunciando que Sánchez Cristo trabaja para el abogado Cadena y su ex cliente el Senador Álvaro Uribe Vélez (AUV).

 

El filtro de Guillén es profundamente denso, raya con el fanatismo y el odio, e impide tomar distancia para presentar los hechos con meridiana objetividad. Sus ‘hallazgos,’ fruto de un ejercicio o relación periodista/fuente —alguien le debió entregar esas transcripciones—, son presentados de manera tendenciosa haciendo énfasis solo en unas partes de lo que exponen las grabaciones ordenadas por la corte.

 

“Es que le estoy diciendo aquí a Julio Sánchez, que el es mi amigo pero no me llama a preguntarme sobre acusaciones de bandidos…”  Dice un aparte de la transcripción de la conversación de AUV. ¿Qué prueba eso? Pues en mi saber y entender, lo que demuestra es que el periodista Julio Sánchez no interpone su amistad al criterio periodístico para el tratamiento de la información. Si eso lo dice un personaje con el poder y capacidad de influencia del ex presidente, creo que habla más bien que mal de Sánchez Cristo.

 

Otra comunicación, con ínfulas de gran noticia, es entre Diego Cadena y Julio; allí el abogado le dice que las cosas salieron bien en una entrevista y que “el hombre expuso todo, explicó. Félix le estaba dando ahí un poquito de garrote, pero, pues bien, su trabajo.” De nuevo una conversación a favor del director de la W, porque demuestra que hay variedad de puntos de vista en las entrevistas y que no se interfiere en los miembros del equipo para la realización de su trabajo. Son claras las posiciones ideológicas de Félix y Yamit Palacio versus las de María Isabel Rueda y Alberto Casas, constantemente se les escucha al aire a unos y otros plantear sus opiniones libre y profesionalmente. 

 

Ayer en su programa de la mañana, Julio Sánchez fue requerido por un entrevistado que le pidió explicaciones sobre el hecho, a lo que el experimentado periodista respondió planteando la importancia de cultivar y cuidar las fuentes “la fuente es sagrada” dijo. —Eso lo debe saber y aplicar Guillen que ha ser muy amigo de sus fuentes en la corte y en la selva—. 

 

Julio también manifestó que ha apoyado abiertamente a críticos del expresidente Uribe —como a Daniel Coronell y Daniel Samper,lo que se contradice con versiones de que es un periodista fletado por el Uribismo —uno no aúpa a los contradictores de sus clientes—. También se refirió a la afirmación de que le gusta hablar con bandidos "Sí, hablo con ellos, por que con los bandidos es que uno conoce otros puntos de vista de la noticia". Finalmente recibió el apoyo de su equipo de trabajo quienes manifestaron que ejercían su labor libremente.

 

Julio Sánchez Cristo ha sido uno de los periodistas más respetados del país y se ha ganado un espacio en el mundo por su revolucionaria forma de ver la información radial de la mañana. Por las cadenas y emisoras por donde ha pasado ha generado altos niveles de audiencia y ha logrado tener en sus micrófonos a personajes de toda índole: política, del negocio del entretenimiento y de la ciencia entre otros. Ha sido crítico de muchos temas nacionales y ha apoyado causas benéficas. No es perfecto, tiene fama de malgeniado y vano, pero, ¿quien puede negar su gran talento y capacidad periodística y mediática? De mi parte, admiración y respeto.

 

Lo mejor es usar gafas con doble filtro.

 

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Convocatoria ‘Espinosa’

En el año 2015, justo después de perder las elecciones y un par de meses antes de entregar el gobierno, la hoy destituida e inhabilitada, Sandra Paola Hurtado, gestionó un paquete de ordenanzas en la asamblea de Quindío que pretendían hacer una transferencia de recursos manejados por el departamento a los municipios —donde sí había ganado—. El espíritu era claro, no perder el control del dinero y la burocracia en donde podía manejar la plata y donde no, ‘frenar’ al padre Carlos Eduardo Osorio Buriticá.

La historia de las ordenanzas es conocida, fueron demandadas y el departamento ganó, impidiendo así que los dineros pasaran directamente a ser manejados por los alcaldes. Pero 2 de ellas quedaron intactas porque, por encima del control presupuestal, pesó honrar la promesa del bien común. 

La reglamentación del uso de los recursos de la estampilla procultura del departamento para invertirlo en las convocatorias de concertación y estímulos, ha sido un querer del sector cultural desde hace varios años. En el seno del consejo departamental de cultura se discutieron y plantearon propuestas para que, de una manera equitativa, se dispusieran los recursos recaudados por cuenta de la mencionada estampilla a apoyar proyectos de arte y cultura que debían ser presentados en una convocatoria pública.

Antes del 25 de octubre de 2015, el texto de las ordenanzas era uno; el que llegó en noviembre a la asamblea estaba cargado de maña, dicen que la propia candidata perdedora Sandra Gómez supervisó su redacción y determinó con lujo de talles: fechas de apertura, conformación de un comité que aprobara los términos y supervisara el proceso —nombrado por los alcaldes, que curioso— y destinó la totalidad del dinero del recaudo de estampilla a las bolsas concursables. Un dinero que fue manejado de manera discrecional durante cuatro años por los salientes, y que, en un abrir y cerrar de ojos quedó condicionado solo para ser entregado mediante convocatoria y solo a quienes cumplan los requisitos de la ordenanza.

Durante el gobierno de Sandra Paola Hurtado una cantidad importante de plata de la cultura, y posiblemente de la estampilla, transitó por el Fondo Mixto de la Cultura y las Artes del Quindío. Bajo la gerencia, en ese entonces, de Jorge Iván Espinosa —muy de la casa Hurtado-Pareja— hoy secretario departamental de Cultura y a quien le correspondería hacer cumplir las ordenanzas aprobadas en 2015 y presentadas por sus padrinos políticos.

Transcurrida la mitad del año, no solo no se ha cumplido con las fechas de apertura de las convocatorias, mientras el sector pasa trabajos y reclama lo que le corresponde, sino que se anuncia una ‘espinosa’ ‘convocatoria exprés’ con el dinero de la estampilla procultura, es decir, pretenden pasar por la faja las ordenanzas, que sí aplicaban para el gobierno anterior, pero al parecer, para Jorge Iván, no.

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lunes, 10 de agosto de 2020

Chespirito

Tan pronto como salió la noticia del fallido acuerdo entre la familia de Roberto Gómez Bolaños con Televisa y la subsecuente decisión de sacar del aire unos programas que llevan 47 años entreteniendo, divirtiendo, poniendo a volar la imaginación. Vigentes en términos narrativos y estéticos. Apareció un grupo de extremistas —esos que pontifican los derechos y reclaman libertades, pero solo en una dirección— a celebrar porque, según la sensibilidad contemporánea, el programa es machista e “impone los clichés de las mafias televisivas” además porque, según ellos, Chespirito fue, —palabras más, palabras menos— un fascista encargado de distraer al mundo mientras los dictadores de América Latina hacían de las suyas.

Algunas de esas apreciaciones aparecen en un artículo —que no referenciaré, para no hacer promoción de semejante barbaridad— en donde afirman, entre otras, que Chespirito estaba en contra del aborto y era proclive a los gobiernos del momento. Crítica absurda, no porque sea más o menos reprochable la posición ideológica del artista, sino porque no procede valorar la obra por la posición política del creador. Algo comparable —produciendo el mismo nivel de indignación— con la descalificación a Gabo por ser cercano al régimen castrista cubano.  

Le reclaman a Roberto Gómez que, él y los personajes de sus programas se presentaron en países controlados por dictaduras. Lo que es apenas obvio por ser coetáneos los acontecimientos políticos con la maduración de la obra de Chespirito y el éxito arrollador de audiencia. 

Una de las funciones fue en el Estadio Nacional de Chile, lugar tristemente célebre por haber sido usado como campo de concentración en 1973. Cuatro años más tarde fue la función que le critican al humorista. Guardadas las proporciones simbólicas —y justificadas— del lugar; habría que pensar, entonces, que los amantes de la naturaleza no pueden volver a acampar en las montañas colombianas, porque sería una afrenta contra las víctimas de la guerrilla que vivieron el atroz crimen del secuestro, encarcelados en jaulas en medio de la selva. Ni hablar de las violaciones y reclutamiento de menores de los que han sido testigos esos lugares que para algunos son símbolo de aventura, aire puro y espaciamiento.

El universo de la CH creado por Roberto Gómez Bolaños es un espacio habitado por personajes maravillosos que representan las relaciones humanas, en el marco de la vecindad —que es el escenario de encuentro— los personajes son arquetípicos pero auténticos. Diferentes a los referentes de la comedia de situación internacional del momento; estos, muy mejicanos pueden ser muy latinoamericanos.

La narrativa, fácil, desde la perspectiva de chistes y frases reiterativas, generó apropiación y fidelidad de la audiencia. Un desborde de creatividad que se valió de recursos de producción y, sobre todo, de montaje, para ilustrar situaciones divertidas que al final dejan ver en medio de la marcada imperfección de los personajes —como seres humanos— la dimensión moral que dejan las historias.  

El Chavo, el Chapulín y las demás creaciones de Chespirito, no deberían depender de negociaciones o mezquindades, sino, estar al alcance de todos, esperemos que vuelvan pronto.

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domingo, 2 de agosto de 2020

Letra Muerta




Síntesis Conceptual

 

Camuflado entre letras y velos en lo evidente se esconde la miseria.  

 

La calavera es tan explicita como debería ser cuidarse, pero es ignorada a pesar de llevarla encima.

 

El desacato, la inconsciencia, la desobediencia presentan sus consecuencias de manera tan natural que parece bella.

 

Letra muerta es una serie de obras de fotografía dimensional que reflexiona la muerte que circunda la pandemia. 

 

Letra muerta es la que se escribe y no se cumple, como las reglas, es la calavera, sublime y obvia, inconfundible signo de la muerte y el peligro, tejida entre capas que la adornan, que le dan profundidad, es la muerte plasmada en vidrio frio, como ella, escrita con sinónimos, con eufemismos, con consecuencias, velada entre color y blanco y negro, dimensionada, fragmentada, difuminada.

 

La muerte, inexorable e irresponsablemente convocada.  

 

Esta serie se realizó con fotografía digital procesada en photoshop, impresa por capas, unas en vinilo transparente y otras sublimadas en velo y tela antifluido de la que hacen los tapabocas, también hay recorte de papel periódico.

 






Título:        Letra Muerta 1

Autor:         Jorge Urrea

Técnica:       Fotografía dimensional sublimada en velo y tela 

               Anti fluidos

Dimensiones:   34x34x3cm

Año:           2020


En la próxima entrada otra obra de la serie.

La vida en un día

El día 24 de julio de 2010 fue inmortalizado por el director Kevin McDonald y los productores Ridley Scott y Tony Scott, quienes con Youtube hicieron el proyecto documental colaborativo Life in a Day, una pieza disruptora —en el sentido de ser precursora de lo que hoy está sucediendo en términos de producción audiovisual—. Más de 80.000 clips de video que contenían más de 4.500 horas de grabación del todo el mundo, fueron recibidos, visualizados y seleccionados para editar una película de 90 minutos en la que se pudo apreciar lo que sucedió en el mundo aquel 24 de julio.

 

Diez años más tarde, se reúnen de nuevo los creadores para hacer una secuela, para la que convocaron a los habitantes del planeta a retratar, el día 25 de julio del año 2020, la vida que les rodea. Seguramente la cantidad de material que deberá visualizar McDonald será mucho mayor, debido a la resonancia de la primera versión y probablemente también contará con videos más ‘producidos’, considerando que miles de realizadores tienen acceso a equipos de mayor calidad técnica en estos tiempos. 

 

El merito de La vida en un día, radica en ser un documento, casi notarial, del transcurrir de la cotidianidad de manera simultánea. Desde historias personales hasta postales de la geografía mundial se vieron en la versión 2010 y con seguridad, en la continuación del proyecto, aparecerá reflejada la realidad de la pandemia desde múltiples puntos de vista y estéticas, lo que hará muy valioso el registro del momento      —desde la perspectiva histórica— y posiblemente más complejo el trabajo de selección y montaje. 

 

La fotografía y ahora el video/cine tienen valor documental porque permiten un cúmulo de información histórica y patrimonial sobre la relación: sujeto/objeto/entorno y pueden ser leídos e interpretados desde la antropología visual. Así, la película se convierte en datos etnográficos, que se reportan de un momento específico, de acuerdo con los elementos contenidos en la imagen: desde la forma de vestir, pasando por utensilios, hasta la geografía o estética. Permitiendo, en un futuro próximo o lejano, comprender el momento retratado y ponerlo en contexto.

 

La película, fruto de la combinación de las imágenes captadas el 25 de julio y enviadas antes del 6 de agosto, se proyectará en la versión 2021 en el festival Sundace.

 

Zapping: Duele la partida de Ramón Manrique de este mundo. Ramón fue agudo e inteligente crítico, conocedor de la historia del arte y creador talentoso y prolífico de la plástica y las letras. Los colores de sus obras perdurarán y mitigarán el dolor. Queda el testimonio de su última producción en la exposición: El Arte de Vivir con el Arte, donde plasmó, en una paleta más oscura, una visión escéptica de lo que pasaba con la pandemia y la corrupción gubernamental; también hizo un guiño a Modigliani y klimt entre otros. Un vacío grande deja en el MAQUI y en quienes tuvimos la oportunidad de compartir con él. Fuerza María Cristina.

 

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Audiovisual en tiempos de Covid-19

Desde la semana pasada y durante la presente, se lleva a cabo, por plataformas digitales, la versión 2020 del Bogotá Audiovisual Market (BAM), un espacio que desde hace 11 años convoca a creadores de contenido y exhibidores en la búsqueda de hacer visible la industria audiovisual colombiana.

 

En el evento se realizan ruedas de negocios y se establecen contactos que permiten ampliar el reconocimiento de los diferentes agentes del sector audiovisual, lo que termina en un completo directorio de profesionales y casas productoras que podrían, casi casi, cumplir con lo que se le ocurra a un creador en términos de producción de contenido. Adicional a esto, se realizan procesos formativos que permiten la actualización de conocimiento que proviene desde los protagonistas mismos de la industria. 

 

Como era de esperarse, parte de los temas expuestos tienen que ver con el futuro del sector en días de pandemia y pos pandemia. Cunde el pánico por el regreso a los sets y las complejidades de un trabajo, que es eminentemente grupal, en condiciones de distanciamiento social. La Covid-19 afecta la industria en las etapas de producción y exhibición; posiblemente lo que sí está fluyendo es el proceso creativo en la etapa de desarrollo.

 

El tema no ha sido tratado solo por la faceta académica del BAM, múltiples eventos como el Festival de la Imagen de Manizales o la página de Facebook especializada Cinelandia, entre otros, han reunido profesionales del sector para debatir sobre sus experiencias al juntarse de nuevo con los equipos de producción y talento.

 

Algunos ejercicios de rodaje alternativo como la serie de RCN tv Confinados o la película de Harold Trompetero El Baño, han sido grabados de manera individual por los mismos actores con equipos móviles, esto de alguna manera cambia los modelos productivos y las formas narrativas, y sirve de laboratorio para nuevos esquemas de producción audiovisual colaborativa; sin embargo, el tema de volver a rodar con el equipo congregado representa otro reto.

 

Para regresar al set, los productores deben procurar realizar la etapa de preproducción, fundamentalmente, en la modalidad de teletrabajo, sólo con las salidas indispensables; conformar equipos de producción sustancialmente más reducidos de lo habitual y, como en el futbol, tener una ‘banca’ que pueda cubrir posibles ausencias por enfermedad en cualquiera de los roles; además, acatar el protocolo, establecido por el Gobierno en el trabajo conjunto de varias agremiaciones de la industria. Esto, en términos de costos y rendimiento, se calcula que puede encarecer las producciones en un 20 a 30 porciento e incrementar los tiempos de rodaje en un porcentaje similar. 

 

Los guionistas, ahora, deben escribir historias si abrazos, sin besos y ni hablar de otro tipo de escenas. El diario el País reseño esta semana: “Escenas de amor con maniquíes: la nueva normalidad en los rodajes de Estados Unidos”, al contrario, en Colombia, según la revista Semana, “Los canales Caracol y RCN pararon un total de 38 producciones y se estima que hasta que se desarrolle una vacuna no se reiniciarán los rodajes de nuevos programas.” Mientras tanto, en el eje cafetero el Canal Telecafé acaba de asignar la producción de 10 realizaciones, 5 de documental y 4 ficción que deberán ser entregadas antes del 31 de diciembre del 2020, al igual que otras producciones dentro de las que se encuentra un reality show, —formato cuya premisa narrativa está establecida por la interacción humana, ya sea en talento, pruebas físicas o convivencia—. 

 

Lo más probable es que estos equipos de producción se encuentren en el campo y en el set entre los meses de agosto y octubre en pleno pico de la pandemia. 

 

¿Están dadas las condiciones? 

 

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jueves, 23 de julio de 2020

El cuarto poder

El recule de la designada alcaldesa de Armenia, ante la medida de restricción de la movilidad en los vehículos particulares, es un claro ejemplo del poder que tienen los medios de comunicación. En un sentido amplio de lo designado en 1787 por Edmund Burke, diputado en la cámara de los comunes, cuando en un discurso se refirió a la tribuna que ocupaba la prensa como el cuarto poder. 

 

La semana anterior, apenas a unas cuantas horas su posesión, la señora alcaldesa —poder ejecutivo— decidió que daría cumplimiento a una medida que, si bien había sido planteada con anterioridad, es potestativa y no se había publicitado extensamente. ¿Cuál sería la motivación principal para ‘tirarse como topo’ a firmar ese decreto?, ¿Dónde están sus asesores?

 

Si la idea de la mandataria era darse a conocer, con certeza alcanzó su objetivo. Bastó con ‘dos dedos de frente’ y una chispa que pusiera a circular la información para que los argumentos brotaran como manantial, evidenciando la contradicción y arbitrariedad de la medida. El malestar se hizo viral, allí con el internet como dispositivo comunicacional, el poder lo asumió la opinión pública que se manifestó ampliamente ejerciendo presión, consciente, coherente y justificada sobre la alcaldesa y los diferentes órganos administrativos, algunos de los cuales, incluso, manifestaron intención de terciar en la aplicación de la medida. 

 

La estampida de opiniones impuso el tema mediático, en una versión inversa de la teoría de      McCombs de la agenda setting. Así, los medios fueron influidos por la opinión pública y multiplicaron la información que a esta le importaba por considerar que lesionaba sus intereses directos. En otras palabras, difundieron la noticia.

 

McCombs también decía que los medios tenían como función: la vigilancia del entorno, generar consenso entre sectores de la sociedad y la transmisión de cultura, justamente eso fue lo que sucedió con el fenómeno comunicacional con motivo del —ya celebre— decreto. Los ciudadanos se encontraron en las redes para ejercer la vigilancia del entorno y entraron en consenso sobre lo que no les parecía pertinente, lo que no hubo fue mucha cultura en la forma de expresarlo —aunque el investigador no se refería a ese tipo de cultura—.

 

El resultado es ya conocido, la presión hizo cambiar la medida, pero el desgaste de imagen no es fácil de recuperar, aunque hay gurús de la publicidad que dicen que no importa la mala prensa, lo importante es que hablen. Yo no comparto esa teoría y menos si estoy de paso, hay otras formas de darse a conocer.

 

Zapping: A propósito de la agenda setting. El 20 de julio, el presidente saliente del congreso lanzó la propuesta de hacer una Colombia federada. Una iniciativa con poca viabilidad de aplicación pero con efecto mediático. Lidio García logró poner en el radar de los principales medios de comunicación el tema y alcanzó a ser tendencia en redes sociales. De eso se trata la comunicación.

 

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sábado, 18 de julio de 2020

Larga vida al Rock and Roll

Nací en diciembre del 75, crecí escuchando las canciones de Sandro de América, Leo Dan y otros músicos insignes de eso que, especialmente en Latinoamérica, se conoce como la nueva ola; una corriente musical que, entre otras, tradujo canciones emblemáticas del rock americano y algo del europeo como ‑por mencionar solo una‑ Delilah de Tom Jones versionada por Sandro como Dalila, ‑Ambas me gustan‑. Con mucha frecuencia recurro a las tonadas setenteras que me trasladan a mis primeros años de infancia y me hacen pensar en mis padres y en lo mucho que agradezco su gusto musical.  

 

A mitad de los 80, entrada mi adolescencia, gracias a mi tío y él ‑a la vez creo yo— gracias a su hermano, me encontré con la qué sería mi banda sonora eterna: El heavy metal, atraído por los potentes y profundos riffs, los estridentes solos de guitarra, los poderosos golpes de batería y los agudos de las voces, me casé, hasta que la muerte nos separe, con: Kraken,Helloween, Ángeles del Infierno,Iron Maiden,Rata Blanca, Ozzy Osbourne,Obus,Dio,Baron Rojo,Rolling Stones, Judas Priest y una larga lista que va y viene del Rock and Roll puro pasando por el heavy hasta mi preferido el Power Metal.

 

De los años de colegio y el rock local, recuerdo visitar los ensayos de Lluvia Negra y Detonador en los barrios profesionales y providencia. En las voces del Cura y Poloncho se escuchaban covers de Metallica y Ángeles del Infierno pero también canciones originales.

 

Fui testigo de lo complejo que era hacer música con pocos recursos, incluso fabricando toms (tambores)con radiografías y platillos con latas remachadas. En esa época muchas bandas ensayábamos con los mismos instrumentos que trasteábamos de un lado para otro, cómo no reconocer al talentoso guitarrista Heider Marín, su complicidad y camaradería al prestárnoslos. Con ilusión de púber, toqué la batería —torpemente— y canté —desafinado— en una banda que llamamos Zigma, ensayábamos —de cuando en vez— con Darath. Ellos sí honran hoy nuestros sueños. 

 

Ayer se celebró el día mundial del Rock, se declaró así por haber sido la fecha del mítico concierto Live Aid, que recientemente se puso de moda por la película Bohemian Rhapsody y que coincidió con esa época que marcó musicalmente mi estética y estado de ánimo. 

 

Esta no es una columna de opinión, es tan solo una declaración para gritar, con la profundidad y textura de la voz de Sherpa: Larga vida al rock and roll porque es el idioma mejor.

Una cosa es una cosa

He sido —y así continuará siendo— defensor de los derechos de autor libres, de la neutralidad de la red y de la gratuidad de contenidos. Yo mismo, por convicción, los he creado bajo licencia creative commons. Soy asiduo visitante de portales que ofrecen toda suerte de imágenes, textos, información y formación gratuita en la red, usuario y admirador de sci hub, el portal que nos pone al alcance artículos académicos de pago con tan solo un clic. Pero una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa.

 

La primera cosa de la que hablo, pone a disposición de los usuarios contenidos que no necesariamente representan el sustento de los creadores, sino, más bien se convierten en motores de promoción, de expresión, de difusión de sus intereses y procesos creativos. En cuanto a sci-hub es un debate largo que ya se ha dado en otros escenarios, donde se pone en una balanza la libre ‑y necesaria— difusión del conocimiento frente a los intereses económicos de verdaderas industrias de la ciencia que los quieren monopolizar. Los académicos producen —con mil y una trabas— con el objetivo de aportar a la acumulación de conocimiento y su interés es que sus resultados se difundan, no que se cobre para que otros académicos puedan acceder a ellos. 

 

La otra cosa, hace referencia a la necesidad de reconocer el trabajo de profesionales que derivan su sustento de su oficio, también a las estructuras organizativas que disponen lo necesario para la operación y producción de los productos de las industrias culturales. Caso específico, los medios de comunicación y en particular los informativos. 

 

El auge de los micromedios, entendidos estos como las aplicaciones de audio, video y texto de acceso libre, que se ‘rellenan’ con cualquier tipo de información: chismes, opiniones o inquinas presentados como noticia, genera desconcierto en los receptores —usuarios— quienes fácilmente confunden información de valor y profesionalmente realizada, con contenidos insulsos propios de la posverdad; producidos, en muchas ocasiones, por cuídanos sin conocimiento, formación, criterio y contexto sociocultural. Lo hacen sólo con la cédula y el articulo 20 de la constitución política.

 

No es raro encontrar por la calle ‘periodistas’ de celular, persiguiendo políticos y funcionarios para sacarles una declaración y “aprovechando que lo veo, pasarle una propuesta” o “por qué me tiene tan olvidado” para después compartir en grupos de WhatsApp o páginas de Facebook el contenido; finalizando así, generalmente sin edición, el ciclo productivo informativo del micromedio unipersonal. 

 

Esto en contraposición a empresas periodísticas establecidas que contratan profesionales formados o experimentados y probados; medios que necesitan y cuentan con infraestructura para cumplir con su deber comunicativo y que realizan su trabajo de comercialización de una manera ética. Así, el resultado son noticias, reportajes, crónicas, contenidos de calidad, que merecen y requieren que los apoyemos suscribiéndonos, pautando, pagando por lo que vale un trabajo informativo profesional.

 

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jueves, 9 de julio de 2020

La buena fe

Asaltada, ultrajada, vilipendiada permanece la buena fe.

 

En 1987 el gran director y guionista santandereano Mario Ribero llevó a la pantalla de los cines colombianos una película que se convertiría en una suerte de metonimia para denominar a los embusteros: El embajador de la india, ícono del cine nacional que puso en escena la historia real de un engaño en Neiva por parte del seminarista Jaime Ortiz, quien, en medio de una confusión, aprovechó y se hizo pasar por embajador del país asiático, así logró vivir a sus anchas durante unos cuantos días antes de ser descubierto.

 

Esta semana se conoce el caso de otro engaño vergonzoso en el país, Andrés Gutiérrez logró burlarse de las autoridades colombianas en todas las instancias, posó en fotos con importantes dirigentes y participó de reuniones de ‘alta alcurnia’, bastó con su palabra y cartas con logotipos de la UNO para que nadie se preguntara si ese joven de labia fácil decía la verdad o no. Así es la buena fe.

 

Al mejor estilo narrativo de meme de redes sociales podríamos preguntarnos: ¿Y en el Quindío como andamos de buena fe? Somos tan creyentes que elección tras elección damos crédito a los pergaminos y promesas de los candidatos, olvidando sus antecedentes y amigos, cediendo a campañas mediáticas que se caen de su peso en tan solo unos meses, comprando humo y después lamentado el hecho. Una cosa es la buena fe y otra la torpeza.

 

Zapping: A propósito de la ‘campaña’ yo apoyo que fue denominada como un cheque en blanco a favor del secretario de cultura; en algunos artistas se notó el malestar porque esté fue cobrado usando el video, al parecer, en una reunión con el Gobernador como una señal incondicional de los artistas al mencionado funcionario. Una cuestión espinosa, por lo visto todos, no son todos; así se puede apreciar en afirmaciones como esta: “Que paso con el YO APOYO. Acaso fui parte de una campaña para alguien quede bien y yo sigo acá esperando la gestión del gobierno deptal?”. 

 

Al secretario se le ha escuchado en diferentes escenarios, como por ejemplo la Asamblea Departamental, hablar de la gestión de proyectos a nivel nacional e internacional que no podrían ser de menos de 2 mil millones de pesos, sin embargo, no se conoce resultado alguno más allá de la convocatoria para recibir donaciones para los artistas y cultures, que no fue bien recibida por parte del sector al considerarla inferior a las responsabilidades de la cartera; esto llevó al secretario de cultura a declinar la iniciativa. También se le escucha frecuentemente al señor Espinosa, amplificado por sus asesores externos de cabecera, presentar las decisiones del Min Cultura como fruto de su gestión, es decir que el secretario es el embajador de la cultura. —Por aquello de que representa la gestión del ministerio en el Quindío— Por ahora, se presume la buena fe.

 

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