Descargue Carmesí

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Carmesí es un libro ilustrado de Microcuentos, disponible bajo licencia Creative Commons 4.0 (CC,BY) escrito por Jorge Urrea. Siéntase libre de Descargarlo y compartirlo

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domingo, 2 de agosto de 2020

Letra Muerta




Síntesis Conceptual

 

Camuflado entre letras y velos en lo evidente se esconde la miseria.  

 

La calavera es tan explicita como debería ser cuidarse, pero es ignorada a pesar de llevarla encima.

 

El desacato, la inconsciencia, la desobediencia presentan sus consecuencias de manera tan natural que parece bella.

 

Letra muerta es una serie de obras de fotografía dimensional que reflexiona la muerte que circunda la pandemia. 

 

Letra muerta es la que se escribe y no se cumple, como las reglas, es la calavera, sublime y obvia, inconfundible signo de la muerte y el peligro, tejida entre capas que la adornan, que le dan profundidad, es la muerte plasmada en vidrio frio, como ella, escrita con sinónimos, con eufemismos, con consecuencias, velada entre color y blanco y negro, dimensionada, fragmentada, difuminada.

 

La muerte, inexorable e irresponsablemente convocada.  

 

Esta serie se realizó con fotografía digital procesada en photoshop, impresa por capas, unas en vinilo transparente y otras sublimadas en velo y tela antifluido de la que hacen los tapabocas, también hay recorte de papel periódico.

 






Título:        Letra Muerta 1

Autor:         Jorge Urrea

Técnica:       Fotografía dimensional sublimada en velo y tela 

               Anti fluidos

Dimensiones:   34x34x3cm

Año:           2020


En la próxima entrada otra obra de la serie.

La vida en un día

El día 24 de julio de 2010 fue inmortalizado por el director Kevin McDonald y los productores Ridley Scott y Tony Scott, quienes con Youtube hicieron el proyecto documental colaborativo Life in a Day, una pieza disruptora —en el sentido de ser precursora de lo que hoy está sucediendo en términos de producción audiovisual—. Más de 80.000 clips de video que contenían más de 4.500 horas de grabación del todo el mundo, fueron recibidos, visualizados y seleccionados para editar una película de 90 minutos en la que se pudo apreciar lo que sucedió en el mundo aquel 24 de julio.

 

Diez años más tarde, se reúnen de nuevo los creadores para hacer una secuela, para la que convocaron a los habitantes del planeta a retratar, el día 25 de julio del año 2020, la vida que les rodea. Seguramente la cantidad de material que deberá visualizar McDonald será mucho mayor, debido a la resonancia de la primera versión y probablemente también contará con videos más ‘producidos’, considerando que miles de realizadores tienen acceso a equipos de mayor calidad técnica en estos tiempos. 

 

El merito de La vida en un día, radica en ser un documento, casi notarial, del transcurrir de la cotidianidad de manera simultánea. Desde historias personales hasta postales de la geografía mundial se vieron en la versión 2010 y con seguridad, en la continuación del proyecto, aparecerá reflejada la realidad de la pandemia desde múltiples puntos de vista y estéticas, lo que hará muy valioso el registro del momento      —desde la perspectiva histórica— y posiblemente más complejo el trabajo de selección y montaje. 

 

La fotografía y ahora el video/cine tienen valor documental porque permiten un cúmulo de información histórica y patrimonial sobre la relación: sujeto/objeto/entorno y pueden ser leídos e interpretados desde la antropología visual. Así, la película se convierte en datos etnográficos, que se reportan de un momento específico, de acuerdo con los elementos contenidos en la imagen: desde la forma de vestir, pasando por utensilios, hasta la geografía o estética. Permitiendo, en un futuro próximo o lejano, comprender el momento retratado y ponerlo en contexto.

 

La película, fruto de la combinación de las imágenes captadas el 25 de julio y enviadas antes del 6 de agosto, se proyectará en la versión 2021 en el festival Sundace.

 

Zapping: Duele la partida de Ramón Manrique de este mundo. Ramón fue agudo e inteligente crítico, conocedor de la historia del arte y creador talentoso y prolífico de la plástica y las letras. Los colores de sus obras perdurarán y mitigarán el dolor. Queda el testimonio de su última producción en la exposición: El Arte de Vivir con el Arte, donde plasmó, en una paleta más oscura, una visión escéptica de lo que pasaba con la pandemia y la corrupción gubernamental; también hizo un guiño a Modigliani y klimt entre otros. Un vacío grande deja en el MAQUI y en quienes tuvimos la oportunidad de compartir con él. Fuerza María Cristina.

 

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Audiovisual en tiempos de Covid-19

Desde la semana pasada y durante la presente, se lleva a cabo, por plataformas digitales, la versión 2020 del Bogotá Audiovisual Market (BAM), un espacio que desde hace 11 años convoca a creadores de contenido y exhibidores en la búsqueda de hacer visible la industria audiovisual colombiana.

 

En el evento se realizan ruedas de negocios y se establecen contactos que permiten ampliar el reconocimiento de los diferentes agentes del sector audiovisual, lo que termina en un completo directorio de profesionales y casas productoras que podrían, casi casi, cumplir con lo que se le ocurra a un creador en términos de producción de contenido. Adicional a esto, se realizan procesos formativos que permiten la actualización de conocimiento que proviene desde los protagonistas mismos de la industria. 

 

Como era de esperarse, parte de los temas expuestos tienen que ver con el futuro del sector en días de pandemia y pos pandemia. Cunde el pánico por el regreso a los sets y las complejidades de un trabajo, que es eminentemente grupal, en condiciones de distanciamiento social. La Covid-19 afecta la industria en las etapas de producción y exhibición; posiblemente lo que sí está fluyendo es el proceso creativo en la etapa de desarrollo.

 

El tema no ha sido tratado solo por la faceta académica del BAM, múltiples eventos como el Festival de la Imagen de Manizales o la página de Facebook especializada Cinelandia, entre otros, han reunido profesionales del sector para debatir sobre sus experiencias al juntarse de nuevo con los equipos de producción y talento.

 

Algunos ejercicios de rodaje alternativo como la serie de RCN tv Confinados o la película de Harold Trompetero El Baño, han sido grabados de manera individual por los mismos actores con equipos móviles, esto de alguna manera cambia los modelos productivos y las formas narrativas, y sirve de laboratorio para nuevos esquemas de producción audiovisual colaborativa; sin embargo, el tema de volver a rodar con el equipo congregado representa otro reto.

 

Para regresar al set, los productores deben procurar realizar la etapa de preproducción, fundamentalmente, en la modalidad de teletrabajo, sólo con las salidas indispensables; conformar equipos de producción sustancialmente más reducidos de lo habitual y, como en el futbol, tener una ‘banca’ que pueda cubrir posibles ausencias por enfermedad en cualquiera de los roles; además, acatar el protocolo, establecido por el Gobierno en el trabajo conjunto de varias agremiaciones de la industria. Esto, en términos de costos y rendimiento, se calcula que puede encarecer las producciones en un 20 a 30 porciento e incrementar los tiempos de rodaje en un porcentaje similar. 

 

Los guionistas, ahora, deben escribir historias si abrazos, sin besos y ni hablar de otro tipo de escenas. El diario el País reseño esta semana: “Escenas de amor con maniquíes: la nueva normalidad en los rodajes de Estados Unidos”, al contrario, en Colombia, según la revista Semana, “Los canales Caracol y RCN pararon un total de 38 producciones y se estima que hasta que se desarrolle una vacuna no se reiniciarán los rodajes de nuevos programas.” Mientras tanto, en el eje cafetero el Canal Telecafé acaba de asignar la producción de 10 realizaciones, 5 de documental y 4 ficción que deberán ser entregadas antes del 31 de diciembre del 2020, al igual que otras producciones dentro de las que se encuentra un reality show, —formato cuya premisa narrativa está establecida por la interacción humana, ya sea en talento, pruebas físicas o convivencia—. 

 

Lo más probable es que estos equipos de producción se encuentren en el campo y en el set entre los meses de agosto y octubre en pleno pico de la pandemia. 

 

¿Están dadas las condiciones? 

 

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jueves, 23 de julio de 2020

El cuarto poder

El recule de la designada alcaldesa de Armenia, ante la medida de restricción de la movilidad en los vehículos particulares, es un claro ejemplo del poder que tienen los medios de comunicación. En un sentido amplio de lo designado en 1787 por Edmund Burke, diputado en la cámara de los comunes, cuando en un discurso se refirió a la tribuna que ocupaba la prensa como el cuarto poder. 

 

La semana anterior, apenas a unas cuantas horas su posesión, la señora alcaldesa —poder ejecutivo— decidió que daría cumplimiento a una medida que, si bien había sido planteada con anterioridad, es potestativa y no se había publicitado extensamente. ¿Cuál sería la motivación principal para ‘tirarse como topo’ a firmar ese decreto?, ¿Dónde están sus asesores?

 

Si la idea de la mandataria era darse a conocer, con certeza alcanzó su objetivo. Bastó con ‘dos dedos de frente’ y una chispa que pusiera a circular la información para que los argumentos brotaran como manantial, evidenciando la contradicción y arbitrariedad de la medida. El malestar se hizo viral, allí con el internet como dispositivo comunicacional, el poder lo asumió la opinión pública que se manifestó ampliamente ejerciendo presión, consciente, coherente y justificada sobre la alcaldesa y los diferentes órganos administrativos, algunos de los cuales, incluso, manifestaron intención de terciar en la aplicación de la medida. 

 

La estampida de opiniones impuso el tema mediático, en una versión inversa de la teoría de      McCombs de la agenda setting. Así, los medios fueron influidos por la opinión pública y multiplicaron la información que a esta le importaba por considerar que lesionaba sus intereses directos. En otras palabras, difundieron la noticia.

 

McCombs también decía que los medios tenían como función: la vigilancia del entorno, generar consenso entre sectores de la sociedad y la transmisión de cultura, justamente eso fue lo que sucedió con el fenómeno comunicacional con motivo del —ya celebre— decreto. Los ciudadanos se encontraron en las redes para ejercer la vigilancia del entorno y entraron en consenso sobre lo que no les parecía pertinente, lo que no hubo fue mucha cultura en la forma de expresarlo —aunque el investigador no se refería a ese tipo de cultura—.

 

El resultado es ya conocido, la presión hizo cambiar la medida, pero el desgaste de imagen no es fácil de recuperar, aunque hay gurús de la publicidad que dicen que no importa la mala prensa, lo importante es que hablen. Yo no comparto esa teoría y menos si estoy de paso, hay otras formas de darse a conocer.

 

Zapping: A propósito de la agenda setting. El 20 de julio, el presidente saliente del congreso lanzó la propuesta de hacer una Colombia federada. Una iniciativa con poca viabilidad de aplicación pero con efecto mediático. Lidio García logró poner en el radar de los principales medios de comunicación el tema y alcanzó a ser tendencia en redes sociales. De eso se trata la comunicación.

 

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sábado, 18 de julio de 2020

Larga vida al Rock and Roll

Nací en diciembre del 75, crecí escuchando las canciones de Sandro de América, Leo Dan y otros músicos insignes de eso que, especialmente en Latinoamérica, se conoce como la nueva ola; una corriente musical que, entre otras, tradujo canciones emblemáticas del rock americano y algo del europeo como ‑por mencionar solo una‑ Delilah de Tom Jones versionada por Sandro como Dalila, ‑Ambas me gustan‑. Con mucha frecuencia recurro a las tonadas setenteras que me trasladan a mis primeros años de infancia y me hacen pensar en mis padres y en lo mucho que agradezco su gusto musical.  

 

A mitad de los 80, entrada mi adolescencia, gracias a mi tío y él ‑a la vez creo yo— gracias a su hermano, me encontré con la qué sería mi banda sonora eterna: El heavy metal, atraído por los potentes y profundos riffs, los estridentes solos de guitarra, los poderosos golpes de batería y los agudos de las voces, me casé, hasta que la muerte nos separe, con: Kraken,Helloween, Ángeles del Infierno,Iron Maiden,Rata Blanca, Ozzy Osbourne,Obus,Dio,Baron Rojo,Rolling Stones, Judas Priest y una larga lista que va y viene del Rock and Roll puro pasando por el heavy hasta mi preferido el Power Metal.

 

De los años de colegio y el rock local, recuerdo visitar los ensayos de Lluvia Negra y Detonador en los barrios profesionales y providencia. En las voces del Cura y Poloncho se escuchaban covers de Metallica y Ángeles del Infierno pero también canciones originales.

 

Fui testigo de lo complejo que era hacer música con pocos recursos, incluso fabricando toms (tambores)con radiografías y platillos con latas remachadas. En esa época muchas bandas ensayábamos con los mismos instrumentos que trasteábamos de un lado para otro, cómo no reconocer al talentoso guitarrista Heider Marín, su complicidad y camaradería al prestárnoslos. Con ilusión de púber, toqué la batería —torpemente— y canté —desafinado— en una banda que llamamos Zigma, ensayábamos —de cuando en vez— con Darath. Ellos sí honran hoy nuestros sueños. 

 

Ayer se celebró el día mundial del Rock, se declaró así por haber sido la fecha del mítico concierto Live Aid, que recientemente se puso de moda por la película Bohemian Rhapsody y que coincidió con esa época que marcó musicalmente mi estética y estado de ánimo. 

 

Esta no es una columna de opinión, es tan solo una declaración para gritar, con la profundidad y textura de la voz de Sherpa: Larga vida al rock and roll porque es el idioma mejor.

Una cosa es una cosa

He sido —y así continuará siendo— defensor de los derechos de autor libres, de la neutralidad de la red y de la gratuidad de contenidos. Yo mismo, por convicción, los he creado bajo licencia creative commons. Soy asiduo visitante de portales que ofrecen toda suerte de imágenes, textos, información y formación gratuita en la red, usuario y admirador de sci hub, el portal que nos pone al alcance artículos académicos de pago con tan solo un clic. Pero una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa.

 

La primera cosa de la que hablo, pone a disposición de los usuarios contenidos que no necesariamente representan el sustento de los creadores, sino, más bien se convierten en motores de promoción, de expresión, de difusión de sus intereses y procesos creativos. En cuanto a sci-hub es un debate largo que ya se ha dado en otros escenarios, donde se pone en una balanza la libre ‑y necesaria— difusión del conocimiento frente a los intereses económicos de verdaderas industrias de la ciencia que los quieren monopolizar. Los académicos producen —con mil y una trabas— con el objetivo de aportar a la acumulación de conocimiento y su interés es que sus resultados se difundan, no que se cobre para que otros académicos puedan acceder a ellos. 

 

La otra cosa, hace referencia a la necesidad de reconocer el trabajo de profesionales que derivan su sustento de su oficio, también a las estructuras organizativas que disponen lo necesario para la operación y producción de los productos de las industrias culturales. Caso específico, los medios de comunicación y en particular los informativos. 

 

El auge de los micromedios, entendidos estos como las aplicaciones de audio, video y texto de acceso libre, que se ‘rellenan’ con cualquier tipo de información: chismes, opiniones o inquinas presentados como noticia, genera desconcierto en los receptores —usuarios— quienes fácilmente confunden información de valor y profesionalmente realizada, con contenidos insulsos propios de la posverdad; producidos, en muchas ocasiones, por cuídanos sin conocimiento, formación, criterio y contexto sociocultural. Lo hacen sólo con la cédula y el articulo 20 de la constitución política.

 

No es raro encontrar por la calle ‘periodistas’ de celular, persiguiendo políticos y funcionarios para sacarles una declaración y “aprovechando que lo veo, pasarle una propuesta” o “por qué me tiene tan olvidado” para después compartir en grupos de WhatsApp o páginas de Facebook el contenido; finalizando así, generalmente sin edición, el ciclo productivo informativo del micromedio unipersonal. 

 

Esto en contraposición a empresas periodísticas establecidas que contratan profesionales formados o experimentados y probados; medios que necesitan y cuentan con infraestructura para cumplir con su deber comunicativo y que realizan su trabajo de comercialización de una manera ética. Así, el resultado son noticias, reportajes, crónicas, contenidos de calidad, que merecen y requieren que los apoyemos suscribiéndonos, pautando, pagando por lo que vale un trabajo informativo profesional.

 

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jueves, 9 de julio de 2020

La buena fe

Asaltada, ultrajada, vilipendiada permanece la buena fe.

 

En 1987 el gran director y guionista santandereano Mario Ribero llevó a la pantalla de los cines colombianos una película que se convertiría en una suerte de metonimia para denominar a los embusteros: El embajador de la india, ícono del cine nacional que puso en escena la historia real de un engaño en Neiva por parte del seminarista Jaime Ortiz, quien, en medio de una confusión, aprovechó y se hizo pasar por embajador del país asiático, así logró vivir a sus anchas durante unos cuantos días antes de ser descubierto.

 

Esta semana se conoce el caso de otro engaño vergonzoso en el país, Andrés Gutiérrez logró burlarse de las autoridades colombianas en todas las instancias, posó en fotos con importantes dirigentes y participó de reuniones de ‘alta alcurnia’, bastó con su palabra y cartas con logotipos de la UNO para que nadie se preguntara si ese joven de labia fácil decía la verdad o no. Así es la buena fe.

 

Al mejor estilo narrativo de meme de redes sociales podríamos preguntarnos: ¿Y en el Quindío como andamos de buena fe? Somos tan creyentes que elección tras elección damos crédito a los pergaminos y promesas de los candidatos, olvidando sus antecedentes y amigos, cediendo a campañas mediáticas que se caen de su peso en tan solo unos meses, comprando humo y después lamentado el hecho. Una cosa es la buena fe y otra la torpeza.

 

Zapping: A propósito de la ‘campaña’ yo apoyo que fue denominada como un cheque en blanco a favor del secretario de cultura; en algunos artistas se notó el malestar porque esté fue cobrado usando el video, al parecer, en una reunión con el Gobernador como una señal incondicional de los artistas al mencionado funcionario. Una cuestión espinosa, por lo visto todos, no son todos; así se puede apreciar en afirmaciones como esta: “Que paso con el YO APOYO. Acaso fui parte de una campaña para alguien quede bien y yo sigo acá esperando la gestión del gobierno deptal?”. 

 

Al secretario se le ha escuchado en diferentes escenarios, como por ejemplo la Asamblea Departamental, hablar de la gestión de proyectos a nivel nacional e internacional que no podrían ser de menos de 2 mil millones de pesos, sin embargo, no se conoce resultado alguno más allá de la convocatoria para recibir donaciones para los artistas y cultures, que no fue bien recibida por parte del sector al considerarla inferior a las responsabilidades de la cartera; esto llevó al secretario de cultura a declinar la iniciativa. También se le escucha frecuentemente al señor Espinosa, amplificado por sus asesores externos de cabecera, presentar las decisiones del Min Cultura como fruto de su gestión, es decir que el secretario es el embajador de la cultura. —Por aquello de que representa la gestión del ministerio en el Quindío— Por ahora, se presume la buena fe.

 

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sábado, 4 de julio de 2020

El despertar del cine quindiano

Con mucha ilusión se aprecia cómo brillan producciones audiovisuales cinematográficas quindianas en diferentes escenarios nacionales e internacionales. Se nota un movimiento activo de realizadores, que proponen desde diferentes ángulos historias locales pero no parroquiales, que reflexionan el territorio, los sucesos, la cultura y realidad regional con altos niveles narrativos y estéticos.

La semana pasada nos enteramos de que dos producciones con ADN quindiano entraron en la selección de un festival internacional de cortos, el Best of Latin America Short Film Festival 2020, una convocatoria realizada por el canal tvcortos quienes anuncian que están haciendo una selección de las mejores películas de cortometraje en America Latina y prometen exhibir las ganadoras en Los Ángeles —meca del cine— en el mes de julio, todo esto con el objetivo de mover las historias latinas en el mercado internacional y a manera de rueda de negocios conectar a los diferentes eslabones del proceso cinematográfico.




Los abusadores —2011—, un cortometraje de José Eugenio Montoya, que está basado en el cuento homónimo de su padre Orlando Montoya, plantea la temática del abuso desde una perspectiva de doble vía, esta producción, que contó con el apoyo de Teatro Azul, será la cuota de ficción quindiana en el festival. José Eugenio, quien también ha ganado estímulos regionales en el área de cinematografía, se encuentra planeando un nuevo corto y acaba de terminar una pieza audiovisual experimental profundamente reflexiva que pronto verá la luz.

En cuanto a documental, fue seleccionada la obra La voz de la montaña, de Alejandra Cardona, una quindiana que se fue a estudiar a Suiza en el año 2007 y ha hecho una importante carrera en la actuación a la par que ha dirigido y producido cortos, en su palmarés se encuentran varios festivales y convocatorias audiovisuales en Europa.

A esto hay que sumar el reporte entregado por el director Andrés Roa en su página de Facebook “1 año, 3 films, 6 países, 14 festivales, 32 official selections, 17 premios. El resumen de un año trabajando con amor”. De Andrés se sabe que se encuentra en la preparación de un largometraje —que ya son palabras mayores—y que ha convocado públicamente a los profesionales del sector audiovisual quindiano para que se sumen a su nuevo proyecto.

Otro síntoma del buen momento del cine regional es la participación activa de los realizadores en la selección, de esta categoría, del Festival Internacional de Cine en las Montañas, que se llevará a cabo del 7 al 13 de septiembre. Se eligieron 12 cortos en una participación que, según Juan Francisco Bautista, el director del festival, fue nutrida y de alto nivel.

Seguro hay más realizadores con trabajos en proceso, los invito a que me compartan sus obras y experiencias para, si es el caso, visibilizarlas y entre todos hacer del cine quindiano una realidad sinérgica.

jueves, 25 de junio de 2020

Convivir con el arte

El arte de convivir con el arte, así se llama la exposición que está planeando el Museo de Artes de Armenia y el Quindío para ser inaugurada el próximo 20 de julio. Con esa premisa, que parte del ejercicio de los artistas regionales en los tiempos de encierro, nos juntaremos, a través de obras plásticas, algunos creadores, en las instalaciones del MAQUI y en el ciberespacio. 

 

El arte nace en cada uno de los seres pensantes y es tan personal como el individuo mismo, está condicionado por su entorno, conocimiento, experiencia, por el bagaje en general. Como dice James Whistler, “el arte sucede” y en tiempos de encierro las ideas afloran, los sentimientos empujan y las imágenes mentales buscan la materia. Sucede desde cada punto de vista, subjetivo y particular, así mismo es decodificado de manera individual. Causa lo que debe causar en cada espectador, porque dependiendo de qué se tenga en mente, así será la lectura de la obra.    

 

La exposición que estará bajo la responsabilidad museográfica de María Cristina Mejía y la, nada fácil, tarea curatorial de Martha Alicia González; plantea, desde la perspectiva narrativa, un reto interesante: poner a dialogar las ocurrencias de alrededor de 15 artistas de corrientes, estilos y técnicas diferentes a partir de la reflexión de convivir con el arte, todo en un espacio colaborativo. 

 

Para algunos artistas convivir con el arte es la coyuntura detonante, la reacción, para otros, es la exploración disciplinada, la investigación, para todos, es la materialización de universos internos, de ideas atoradas en la garganta. Paraíso y Catábasis al mismo tiempo.

 

En buen momento llega esta exposición, que además sirve para conmemorar los 10 años del Museo, —un espacio fundamental que se agradece— y reactiva la exhibición de la plástica en el departamento para mostrar, en algunos casos, los productos creativos del encierro, y sobre todo, da la oportunidad a los ciudadanos de disfrutar de las artes plásticas.

 

Zapping: La ley por la cual se declara al yipao y la cultura yipera como patrimonio cultural integrante del PCC no es un logro menor. Muchos años llevaban los dolientes del Willys buscando apoyo y compromiso político para formalizar algo que la cultura regional ya había establecido, pero que requería de soporte legal para evitar que este desapareciera. 

 

En peligro estuvo el Yipao cuando del Ministerio de Transporte pusieron los ojos en el emblemático vehículo, pero para señalarlo de peligroso y ponerle trabas de todos los tipos. El Representante a la Cámara Diego Javier Osorio, elegido entre otras con las banderas del turismo y la protección del PCC, honró su compromiso, escuchó los argumentos y los defendió en el Congreso hasta conseguir esta ley, que da herramientas legales para que el estado, a través de sus ministerios y descentralizados, pueda garantizar la preservación del Yipao y su cultura. Sea el momento para hacer un homenaje a Jhon Jaramillo y Luis Fernando Ramírez, porque, con su visión proyectaron lo que hoy le llega como un regalo al territorio del PCC.

domingo, 21 de junio de 2020

Del retrato de la miseria y otras genialidades

El domingo pasado hubiera cumplido 71 años Luis Ospina (1949 – 2019) yo no me atrevería de decir, como muchos lo hacen, “el último rebelde de caliwood” de ese grupo sobrevive justamente quien se inventó el término caliwood. Uno de sus cómplices y amigos, el maravilloso dramaturgo y director, que conserva la esencia, la memoria y la irreverencia de aquel irrepetible puñado de creadores de la imagen. Me refiero a Sandro Romero Rey, a él, le dedicaremos una futura columna, pero hoy es tiempo de recordar a Luis Ospina.




 

Ospina fue uno de esos cineastas que no llegó al séptimo arte por coincidencia, como evolución de la publicidad o que se hizo en el campo. Desde muy joven comenzó a narrar con la imagen, a los 15 años realizó un corto llamado Vía Cerrada y al terminar su colegio se fue a estudiar cine en la Universidad de California (UCLA), sí, en la meca del cine. 

 

En los ires y venires, clásicos de los estudiantes en tiempos de descanso, trajo cortos que siendo trabajos universitarios lograron espacios en la escena cinematográfica colombiana, por ejemplo: Acto de fe (1970). 

 

El arte era incipiente, eran pocos los directores y muchas menos las oportunidades técnicas de acceder a una cámara de cine.   —Hoy es otro cuento, no hay merito en capturar la imagen sino en hacerla historia‑. Su ‘pana’ de creación, Carlos Mayolo, escribió en sus memorias “el lenguaje y los temas son hijos del desarrollo de la técnica” Ospina y Mayolo en los setenta no se detuvieron en, ni, por la técnica; se dedicaron a explorar lenguajes, a crear proyectos transmediales sin ni siquiera existir el concepto: con Andrés Caicedo crearon un cine club que expandía los análisis de las películas que proyectaban a la revista Ojo al Cine y, como en el caso de Agarrando Pueblo (1978), convirtieron artículos críticos de las temáticas del cine nacional en obras cinematográficas.

 

En 2008 Luis Ospina concedió una entrevista a la revista digital chilena La Fuga donde explicó el origen del termino pornomiseria y deja clara la manera como se produciría la expansión narrativa “Bueno, lo de la porno-miseria no tiene nada que ver con Andrés Caicedo, realmente surgió a raíz de Agarrando pueblo, que fue una película que se filmó en 1977, en una época en que en Colombia proliferaban cortos de exhibición obligatoria. Esto dio pie a que mucha gente se especializara en filmar pobres en las calles, resultando películas bastante baratas y malas. También en el cine latinoamericano estaba de moda el cine social, donde mucha gente se aprovechaba de nuestras miserias y penurias haciendo películas para el paladar y los festivales y la mala conciencia europea. Nosotros, que veníamos de la crítica de cine escrita decidimos hacer la crítica de cine “en cine”, y de ahí viene Agarrando pueblo

Yo creo que ahí se comenzó a ventilar este término de la porno-miseria, hasta el punto que ya no sé si nos lo inventamos con Carlos Mayolo o no”

Agarrando Pueblo hizo un retrato de la miseria, de la miseria de los directores que explotaron el mal ajeno.

 

Pura Sangre (1982), Soplo de vida (1999), Agarrando pueblo (1977), Ojo y vista: peligra la vida del artista (1988), Cámara Ardiente (1991), Soplo de Vida(1999)Un tigre de papel (2007) Todo comenzó por el fin (2015) entre otras más de 30 creaciones, dan cuenta de la prolífica obra de Luis Ospina y sirven de inspiración y aliento para quienes nos apasiona la imagen en movimiento.

Concejo rima con

Concejo se escribe con c de comunicación, pero al parecer en el caso de la corporación de los armenios, consejo se escribe con s de silencio y solapado.


Expuesto el hecho de haber aprobado un orangután del tamaño de King Kong, no se ha visto mayor esfuerzo por parte de los concejales para comunicar claramente a la opinión pública la decisión que tomaron. Ante semejante revelación ventilada por algunos medios de comunicación, que compromete la estabilidad de la alcaldía y, por ende, de Armenia, se configura una situación de crisis que han debido conjurar con claridad inmediata las partes: el concejo —por aprobar— , el alcalde —por meter el mico— y el gobernador —porque el alcalde encargado lo representa y los artículos se le endilgan como un mandado—.

En comunicación de crisis hay varios aspectos que considerar: la verdad, la claridad, la coherencia, la velocidad y los canales de comunicación. Al momento de finalizar esta columna se conocen las publicaciones de la prensa —no tantas como deberían—, una lacónica entrada web en la página del concejo y un par de infortunadas declaraciones de concejales.

Faltan muchas cosas, pero, sobre todo, falta comunicación. La página de internet del concejo la encabeza un titular que no dice nada: “Plan de Desarrollo 2020-2023” seguido de un lead solapado “En un hecho histórico y sin precedentes hoy 15 de junio el concejo municipal de Armenia ha revocado los artículos 35 y 36 que habían sido aprobados en el plan de desarrollo el día viernes 12 de junio”. ¿Qué es lo histórico?, ¿qué corrijan un error?, ¿qué pretendan hacer ver el reversazo como un acto heroico? o ¿que reconozcan o nos quieran hacer creer los concejales que no leen lo que aprueban?

No es nuevo que algunos de los honorables, esos que se hacen elegir dizque en representación de los ciudadanos, no hagan su trabajo con atención. Memorable es el caso de Simón Gaviria y la firma de la conciliación a la reforma a la justicia en 2012. En su momento W Radio reseñó: “El representante reconoció que leyó la conciliación ‘por encima’ antes de firmarla. ¿En qué nos equivocamos? En el afán del día de no revisar artículo por artículo”. Ya verán la coincidencia.

El martes, este diario publicó las siguientes declaraciones de concejales: “Personalmente yo no conocía el contenido de los dos artículos… vine a conocer en el momento en que se le dio lectura y por la ligereza de ese momento…”, otro manifestó, “yo hasta ni puse cuidado, soy sincero”. Tratar de camuflar este error como un descuido no debería pasar inadvertido para los ciudadanos y sí tener mayor resonancia en medios de comunicación. 

Si aprobaron con conciencia, los concejales no representan los intereses de los armenios, si lo hicieron por descuidados, no están preparados para asumir la responsabilidad que los enviste. Pero no deben ser solo ellos quienes respondan, alcalde y gobernador no pueden pasar de agache y seguir en silencio con s de consejo, que rima con conejo.

lunes, 15 de junio de 2020

Convocatorias Audiovisuales

EL sector audiovisual en el Quindío, representado por el Consejo Departamental de cinematografía, ha sido cenicienta de las artes en la región, pocos son los recursos que se han destinado a la creación e insuficientes los asignados para circulación.

 

En días recientes, se conocieron varias convocatorias para la producción de contenidos de video, cine y televisión; emitidas por el Ministerio Tic, Mincultura y Telecafé. Una buena oportunidad para realizar las historias que se vienen creando desde los territorios, tanto en género documental cómo en ficción.

 

La convocatoria del Mintic promete impulsar las medianas y pequeñas productoras, pero pone dentro de sus filtros una evaluación del equipo creativo de producción que privilegia, no con pocos puntos, la experiencia de los profesionales que lo conforman. Eso no es malo de por sí, la experiencia es deseable y necesaria, pero riñe con el concepto de apoyo a los pequeños y sobre todo con el de descentralización de la industria audiovisual. ¿Quiénes,sino los mismos, tienen la mayor cantidad de horas de producción entre pecho y espalda? ¿En donde,sino en la capital, están los profesionales con más experiencia? ¿Cómo lograrla si no se da la oportunidad a los nuevos realizadores para crear?

 

No se trata de incluir a todo el que, de buenas a primeras, quiera llegar a hacer productos audiovisuales, sino,de categorizar: abrir proyectos de menor calado, presupuesto y responsabilidad para noveles realizadores y exigir mayor experiencia y soporte institucional a producciones de mayor tamaño. Con el mismo recurso es posible cubrir ambos escenarios y aportar a la estructuración de la industria, especialmente en las regiones.

 

La de Telecafé, en mi criterio, se excede en exigencias y es redundante -lo que la hace más compleja de digerir—. Desde la perspectiva de la experiencia también hay peros; vale lo mismo una propuesta de un productor experimentado que la de un empresario de un año de antigüedad; y da lo mismo, para efectos de puntación, haber dirigido un comercial que un largometraje: 8 de 10 puntos.

 

A la convocatoria del Mincultura los quindianos no nos pudimos ni asomar, porque, por negligencia de la Secretaría Departamental de Cultura, que ni raja ni presta el hacha, no se conformó el Consejo Departamental de Cinematografía, ni se prorrogó la vigencia del que había; requisito sine qua non para presentase a la convocatoria de relatos regionales. 

 

Mientras tanto el sector cultural sigue esperando las convocatorias de Concertación y Estímulos que por ley debían haber salido en el primer trimestre del año, pero dizque no hay recursos. Para lo que sí hay dinero, según los comunicados de la Gobernación, es para la Asociación de Músicos Profesionales del Quindío, que al parecer tiene corona y son expertos en hacer presión política y mediatica.

 

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jueves, 4 de junio de 2020

Conciertos pírricos

Pagar por un concierto online es como pagar a un restaurante por un delicioso arroz con huevo a domicilio. ¡Por ahora!
Por donde sea que se le mire, la ‘reinvención’ de la industria del entretenimiento mediada por las TIC, implica un cambio de formas narrativas y experiencias de consumo. También, que aparezcan nuevas sensaciones y que se genere la necesidad de hacerse a mayor tecnología en el hogar para sacar provecho de estas. 
Evidentemente las artes escénicas —música, danza, teatro— son propicias a ser registradas en medios audiovisuales, lo que no quiere decir que, en su puesta en escena, adopten el lenguaje y la narrativa del audiovisual; tan solo usan su soporte, es decir el video como medio. 
El fenómeno se ha hecho evidente en estos días de ‘creación hogareña’, los artistas han producido sus piezas en una suerte de amasijo compuesto por las características de cada expresión artística y las del audiovisual como medio usado para difundir; lo que podría devenir en un público que se acostumbre a ver espectáculos en un solo plano general; que sería tanto como volver a los tiempos de las vistas de los Lumière, en un proceso involutivo del lenguaje audiovisual donde la cámara era solo un instrumento para llevar el teatro y la vida diaria a otros espacios.
Cuando se asiste a un concierto, de los que hacen honor a su significado, se paga por una experiencia: el rito de prepararse y llegar a la arena, el contacto social, el montaje técnico, la proximidad física con el artista y —un tema fundamental— la tridimensionalidad. En esto radica la diferencia con las plataformas de cine en casa: nosotros no compartimos, desde el origen del medio, con los actores y las locaciones de manera corpórea. El contrato con el audiovisual es otro, nos prometen universos que no podemos tocar pero sí ver y escuchar.
Dicen los promotores de los conciertos online que la experiencia es más personal, que los artistas “saludan a los asistentes”, ¿Cómo en los vallenatos están pagando por saludos? Además de eso, ¿que hay de distinto con los conciertos disponibles en la red? Diría que la diferencia juega a favor de los espectáculos disponibles en Youtube, porque allí el soporte audiovisual es usado narrativamente para representar la función en todo su esplendor —escenario, luces, público, emoción—, no un plano general en la sala de la casa. 
Una cosa es compartir el arte para menguar las consecuencias del encierro y mantenerse vigentes; otra, convertirlo en un negocio que va en detrimento de él mismo, por limitar su capacidad expresiva y social. Además de establecer modelos comerciales que podrían implicar la desaparición de los contenidos libres en la red: “Si no pagas por ver no tienes contenido”, lo que a la larga se podría devolver, “si no me das contenido, no te sigo” y así, un circulo vicioso que puede, de perdurar el modelo, convertirse en una victoria pírrica. Perder ganando. 

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martes, 2 de junio de 2020

Incrédulos Redimidos

Otrora —dirían las abuelas— los pequeños cafés al aire libre de la carrera 14 en Armenia, junto a la Plaza Bolívar, hacían las veces de oficinas de unos cuantos qué revoloteando la periferia de los centros administrativos, ‘gestionaban’ para si mismos y sus amigos.

El cambio de año y la Covid-19 se encargaron de modificar esas prácticas, ahora sí culturales, —desde la perspectiva sociológica de las formas de conducta—.

En los cafés se tejían —por no decir fraguaban— conspiraciones contra los potentados del poder, contra los prósperos; quienes, por serlo; malos habrán de ser… Eso me recuerda las letras de Silvio Rodríguez Domínguez. 

Tener no es signo de malvado
Y no tener tampoco es prueba
De que acompañe la virtud
Pero el que nace bien parado
En procurarse lo que anhela
No tiene que invertir salud

Muchos de los depositarios de las malquerencias, no nacieron “bien parados”, la han luchado con disciplina, constancia y esfuerzo para llegar a donde están, pero eso no les gusta los asiduos consumidores de café de la calle real.

Las auras se han renovado por los pasillos de los edificios públicos y los cafés se han vaciado; en parte porque se cerraron, pero también, porque los visitantes cambiaron de oficina, ahora, beben café malo y pago por el erario.  

Esos mismos, no comprendían, en el gobierno pasado, las dificultades con el Plan Departamental de Desarrollo               —torpedeado por la Asamblea del Quindío—; exigían las convocatorias de Concertación y Estímulos, sin que hubiera contratación, por ende, recursos de estampilla pro cultura; también reclamaban millonaria contratación directa. Esos mismos… ahora son compresivos e indulgentes. 

Las voces que antes eran beligerantes, bajaron el tono para explicar por sus dirigentes, —cual Déjà vu argumentativo conveniente—  que: “No hay plata para abrir las convocatorias porque no ha habido contratación”; que hay buena voluntad pero, “tenemos el bendito obstáculo del plan de desarrollo”, entre otras justificaciones. Los dueños de esas voces ahora son, incrédulos redimidos.

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Confinados

Con el lanzamiento de la serie de televisión Confinados, el pasado domingo, el canal RCN se aventuró a explorar nuevas rutinas de producción, retomar modelos de programación e inclinó la balanza en el eterno debate sobre qué es más importante en una pieza audiovisual: la historia o la puesta en escena. 

El vertiginoso avance de la tecnología de captura de imagen y sonido, y el abaratamiento de los equipos técnicos para la producción audiovisual, ha facilitado la realización de producciones y la ha democratizado, poniendo, relativamente, al alcance de cualquiera, la posibilidad de narrar desde la imagen en movimiento. 

Desde hace ya varios años el mencionado avance tecnológico ha difuminado la línea divisoria entre los soportes de exhibición del cine, el video y la televisión; de esta manera los realizadores han cruzado las fronteras narrativas aplicando los lenguajes de unos y otros soportes de manera indiscriminada, es por esto que cada vez es más común que las series parezcan películas largas y que las películas se consuman, por parte de los espectadores, en plataformas diferentes a las salas de cine y con rituales adaptados a los nuevos medios. Es decir, la diferencia entre unos y otros no radica en el lenguaje audiovisual, ni la narrativa ni en el soporte de proyección, apenas sí, ligeramente, en el rigor técnico y densidad temática. La diferencia está, entonces, en las historias, en la complejidad con la deciden los guionistas contarlas y las exigencias de producción que en los libretos reposan.

Confinados, cambia las rutinas de producción, que están en proceso de modificación desde hace unos años, porque, pasa de los grandes estudios, de las unidades móviles, de la producción multicámara y los numerosos equipos humanos; a producciones hechas en locaciones reales —Las residencias de los actores— con arte —ambientación, utilería, escenografía— que se tiene a mano, con luz natural —al mejor estilo Dogma 95— y la imagen y el sonido capturados por el micrófono del celular. Todo dirigido a distancia por una videollamada. 

Si quitamos el aparataje, ¿Qué queda?: La historia, que, como podemos ver, sí se puede contar con pocos recursos de una manera digna, dejando el protagonismo a las situaciones, a lo que les pasa a los personajes. Ojo, que esta historia está escrita para hacerse así, con pocos recursos; no se debe generalizar, ya que no es lo mismo dirigir mirando a los ojos, provocando la emoción en el actor, que dando instrucciones a distancia. No es lo mismo narrar con la imagen de un celular que teniendo el control de una cámara, dominando la profundidad de campo y valiéndose de movimientos y desplazamientos con aparatos diseñados para ello. No es lo mismo generar atmosferas con ambientación e iluminación. No es lo mismo, pero al final, es igual: tenemos un producto audiovisual que conmueve, emociona, toca fibras, entretiene.

Quienes se engancharon con el primer capítulo de la serie, vuelven al modelo de la Neo televisión. El cambio de la rutina de producción le baja el ritmo industrial y entonces, hay que esperar para ver el siguiente capítulo, retoma el modelo original de programación de las series de emisión semanal, ahora con el apoyo de las plataformas digitales. Eso produce otra experiencia de visualizado.

El riesgo que se corre es que la industria considere que, como se pueden hacer historias audiovisuales con pocos recursos y la gente igual las disfruta, esa deba ser la nueva forma de producir, y que esto afecte el ecosistema de realización: que los actores sean camarógrafos, directores de arte, luminotécnicos, proveedores de recursos técnicos y estéticos. Esto, justo cuando en las regiones apenas estamos entendiendo la importancia de profesionalizar y especializar funciones en la producción audiovisual.

Muy bien por el experimento; creativo, pertinente, representativo, audiovisual y narrativamente bien hecho. Solo espero, por el bien de la industria, que sea la acepción y no se convierta en la regla.

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jueves, 21 de mayo de 2020

Pasión en Movimiento

El principal motor de los actos humanos de carácter superior es la pasión, esa que invita a actuar sin medir consecuencias o calcular resultados más allá de la satisfacción de ver materializados los sueños.

En 2004, un apasionado del cine, se embarcó en la loable tarea de hacer visibles para los quindianos las producciones audiovisuales del mundo; llamando la atención sobre esas piezas que no necesariamente están en la cartelera comercial pero que se hacen imprescindibles. Alejandro Herrera, gestor cultural y maestro, entiende la dinámica de la exhibición cinematográfica en la formación de públicos y durante 15 años con el apoyo de aliados, como la Universidad del Quindío, ha proyectado en el territorio quindiano más de 1300 piezas audiovisuales con el Festival Quindiano de Cine y Video.

El componente de formación es fundamental en estos procesos, por eso uno de los méritos del festival está en acercar a los espectadores con los equipos creativos, —trayendo a los duros al Quindío, como dice el director del festival— y a la industria local con la academia y el quehacer profesional. De esta manera se produce sinergia y las piezas audiovisuales amplían su sentido en la medida en que la trascodificación individual se complementa con la inspiración real, se conocen las lógicas de producción y se crea una narrativa complementaria que impulsa a la creación de nuevos productos audiovisuales. 

Entre el 22 de mayo y el 6 de junio el Festival ofrecerá una muestra especial en línea, que podrá verse en su página de Facebook, con programación de producciones cien por ciento quindianas; lo que representa un cambio en el proceso curatorial de selección de piezas en exhibición y da cuenta del crecimiento de la industria local que permite contar con material suficiente y de buena factura para sostener 16 días de difusión en línea, incluso, dejando producciones por fuera, no por falta de calidad, sino por haber copado el espacio disponible.

En esta muestra se hace evidente también el respaldo, en términos de fuerza de trabajo y cabezas pensantes, que le llega al Festival Quindiano de Cine y video, con un grupo de profesionales jóvenes que, también con pasión, le dan perspectivas nuevas y han motivado el relievar la producción regional. Así, junto a La Muestra Audiovisual del Quindío organizada por el Centro Audiovisual de la Universidad del Quindío y El Festival Cine en las Montañas, los realizadores quindianos témenos más espacios de calidad para exhibir las producciones y los quindianos tienen la oportunidad de verse reflejados desde su propio territorio en las pantallas.

Zapping: Para seguir con el tema, el Festival Internacional Cine en las Montañas amplió el plazo para la postulación de obras hasta el 4 junio y anunció que la muestra se hará de manera semipresencial entre el 7 y el 13 de septiembre. Ahora, más que nunca, Nos vemos en la red (0).

miércoles, 20 de mayo de 2020

Del griego Mouseion

La palabra museo contiene, etimológica y románticamente, una belleza infinita. En Grecia, así bautizaron los espacios consagrados a las musas: protectoras de las artes y las ciencias. 

Desde sus orígenes con los denominados Gabinetes hasta los museos modernos, el concepto ha estado centrado en la recolección y cuidado de objetos valiosos, de acuerdo con la definición del Consejo Internacional de Museos (ICOM), tal como los conocemos y entendemos hoy, “Son museos las instituciones de carácter permanente que adquieren, conservan, investigan, comunican y exhiben para fines de estudio, educación y contemplación conjuntos y colecciones de valor histórico, artístico, científico y técnico o de cualquier otra naturaleza cultural.”

Ayer 18 de mayo, como desde hace 43 años, se celebró el Día Internacional de los Museos, pero sin visitantes. La presidenta de ICOM en su página de internet hizo un llamado a los responsables de estos espacios en todo el mundo: “Este puede parecer un momento extraño para un festejo, ya que miles de museos permanecen cerrados y la incertidumbre de lo que ocurrirá en los próximos meses ocupa nuestra mente. Sin embargo, es precisamente ahora cuando necesitamos difundir el mensaje del Día Internacional de los Museos.” 

Un mensaje —que en mi criterio— se centra en la importancia del papel de los museos como guardianes de la memoria, centros de regocijo para el alma y deponentes de realidades vividas por la humanidad, dijo Suay Aksoy, en la mencionada publicación de ICOM “queremos celebrar las múltiples perspectivas que conforman los museos, sus comunidades y personas. Queremos defender los instrumentos que permiten identificar y superar los prejuicios que los museos exhiben en las historias que cuentan”.

Hoy, como muchas de las expresiones artísticas y culturales, los museos —que tienen la infraestructura y tecnología— están con puertas abiertas en la virtualidad. Allí, se pueden recorrer galerías, escuchar y ver piezas mediales y repasar la historia; un bálsamo para el encierro, mientras podemos volver a visitarlos para apreciar,con la magia de lo análogo, las pátinas, las pinceladas, la atmosfera ritual de los templos de las musas.

El Quindío tiene conformada una red de museos, en la que participa la Gobernación del Quindío y que componen al menos 19 instituciones, la semana pasada, en la socialización del Plan de Desarrollo Departamental, algunas voces se hicieron sentir manifestando que no se ven reflejados los museos en los programas propuestos, esperamos que los incluyan.

Con motivo del Día Mundial de los Museos, vale la pena reflexionar sobre el papel de estos espacios y la relevancia de establecer programas que permitan su funcionamiento y crecimiento permanente, mientras tanto, habrá que seguirlos visitando por internet.

Zapping: Ya que hablamos de días mundiales y de internet; El domingo pasado se celebró su día internacional; bueno, en realidad fueron 4 los motivos de celebración del 17 de mayo: Día mundial del Internet —Que se ‘revuelve’ con el día mundial de las Telecomunicaciones y la Sociedad de Información—; Día Internacional contra la homofobia, transfobia y Bifobia; Día Mundial del Reciclaje y Día Mundial de la Hipertensión Arterial. Con tantas celebraciones ninguna brilla como debería porque se queda en sus propios círculos sin trascender al resto de la opinión pública.

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lunes, 18 de mayo de 2020

Llenando Formatos

En formatos, una gran sábana de filas y columnas están contempladas las líneas de acción para la Cultura del Quindío y la de los Armenios. Los Planes de Desarrollo, que se han preciado de entregar a tiempo los gobernantes de esta zona, ahora están bajo el escrutinio de las corporaciones pertinentes para dar trámite legal.

La planeación del cuatrienio, en lo referente al Quindío, es genérica, sin mayor identidad de gobierno y sin sorpresa, pero técnica y suficiente para encajar, en las líneas propuestas, lo que se le ocurra al mandatario departamental. No parece haber mucho aporte desde la cartera que debe liderar el sector; puesto que los indicadores planteados están en los formatos nacionales, con mayor énfasis en el activismo, que cubre necesidades inmediatas y menor en los campos estratégicos que producen menos réditos políticos por tomar más tiempo en dar frutos.

En lo local está mas disperso el tema, —por no decir desordenado el formato—. El Plan de Desarrollo da brincos de línea en línea con indicadores de difícil medida: ”Gestionar la creación del complejo archivístico…”. Gestionar es un verbo blando y escurridizo; como este hay muchos en la planeación local 2020-2023. A esto se suman líneas con indicadores ínfimos como, 3 escuelas de formación o la circulación de 24 contenidos culturales, en todo el cuatrienio.

Hay cosas para destacar en ambos Planes de Desarrollo, más allá de la garantía del fomento, promoción y circulación de la cultura y las artes -que no puede tener rebaja— ambos contemplan la formación, que es fundamental no solo en procesos tempranos como semillero de talentos sino en los adultos y profesionales que deben profundizar conocimientos y ampliar campos más allá de la interpretación o ejecución técnica. Ambos plantean mantenimiento o creación de infraestructura cultural, con indicadores bajos, pero al menos lo incluyeron. 

Se quedaron cortos los Planes de Desarrollo de Armenia y el Quindío en buscar la ruta de la formalización del sector cultural, No hay mayor énfasis en emprendimiento, y es que los artistas y gestores no son amigos de los requisitos, de rendir cuentas, de presentar proyectos; seguramente esto pesó.

Deben los gobiernos encontrar alternativas que permitan crear mayor consciencia de los beneficios de entrar en el sistema, no por ponerlos a tributar -que también corresponde- sino, para que sean buenos planificadores y aporten al crecimiento de la industria creativa de la región con generación de empleos, o dinamización del turismo cultural. También, les faltó hablar de cultura ciudadana y de los Sistemas de Cultura —Que son veedores del accionar de los gobernantes—.

El sector artístico y cultural debe exigir que los recursos se garanticen y crezcan, que el acceso sea justo y equitativo     -que no es lo mismo que igualitario- ahí podría entrar la caracterización y categorización. Que los recursos se entreguen mediante convocatorias públicas y que las evaluaciones sean transparentes.

—No es mucho pedir ¿o sí? — Juzguen ustedes por este mensaje de whatsapp que circuló esta semana: “Para todos el miércoles tenemos la exposición del plan de Cultura en el componente Cultural, a las 8 AM, favor conseguir por lo menos 10 amigos que esten conectados con la transmisión por Youtube, para que hagan comentarios positivos y de aprobación de lo que vamos exponiendo…”

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