Descargue Carmesí

Descargue Carmesí
Carmesí es un libro ilustrado de Microcuentos, disponible bajo licencia Creative Commons 4.0 (CC,BY) escrito por Jorge Urrea. Siéntase libre de Descargarlo y compartirlo

Podcast Común-mente

Común-mente Episodio 1 - Temporada 1

Galería de Flickr

Youtube

miércoles, 6 de enero de 2021

Lechona y sudao

No tenemos en el Quindío un plato que consiga identificar, desde la perspectiva cultural, la identidad de nuestra gastronomía al nivel de la lechona tolimense. Algunos estudios de organizaciones dedicadas al patrimonio han caracterizado el fiambre o sudao montañero como nuestro plato insignia, por estar hecho con ingredientes autóctonos como la yuca, el plátano y el hogao —que sí que representa a nuestro país— por supuesto también lleva papa y variedad de carnes. A su lado la bandeja paisa —que de entrada nos confronta toponímicamente— y el sancocho que realmente está presente en gran parte del territorio nacional.

Cómo negar la delicia culinaria que representa el sudao quindiano lleno de sabor y de texturas, cómo no reconocer que su envoltorio de hojas además de aportar sabor es un detalle estético sobresaliente, pero aún no es registrado, de manera oficial, como identitario y no tiene la versatilidad de la lechona tolimense.

La lechona es un plato único con años y años de tradición, podría ser perogrullada pero se vale recordar que la receta original está basada, únicamente, en un amasijo de arvejas amarillas, carne de cerdo y un tiempo largo de cocción que produce su crujiente piel constituida en sello de identidad, se acompaña de arepa e insulso; en nuestra versión local dos guarniciones que han sido descuidadas, la primera por lo general la sirven fría y a medio asar y la segunda es una rareza dulzarrona, que sí que vale la pena probar, pero que no suelen proporcionar en estas latitudes.  

Originalmente se hizo para las celebraciones especiales, mas se ha ido popularizando para el día a día. Igual cumple su función como desayuno que como plato fuerte en almuerzo o cena y por estas razones es ideal para celebrar fechas como la de hoy, víspera de navidad.

En el Quindío es posible conseguir lechona de muy buena calidad, por ejemplo, en algunos lugares tradicionales de Calarcá, también, en supermercados que, aunque industriales, son de buena procedencia y excelencia culinaria, así que hoy es un buen día para comer lechona y mañana festivo almorzar con sudao quindiano.

 

Feliz navidad y nos vemos en la red (0)

lunes, 21 de diciembre de 2020

No solo musas

 “Oiga, despabile que la respuesta no le va caer del cielo” decían o dicen algunos profesores cuando un estudiante está esperando que las musas le traigan la respuesta, la misma premisa aplica para creadores que esperan ser iluminados en el mero ejercicio de inspiración espontáneo. Pero no, una cosa es el ocio vital como espacio de reflexión filosófica para la creación y otra el vacío. En el vacío no se propagan las ideas, así que la mejor manera de crear es investigando.

 

En días pasados pude disfrutar de la trilogía del teatro necesario de Teatro Azul —en el maravilloso regreso al espectáculo análogo— y no puede dejar de pensar en los ejes conductores de las tres obras. El primero de ellos la temática social, el compromiso político, explicado de manera clara y contundente en este mismo diario por Roberto Restrepo, por lo que no redundaré corriendo el riesgo de no alcanzar la pluma del prestigioso antropológico.

 

El concepto de teatro necesario, ya per se, implica el deber que el creador tiene para con la sociedad y consigo mismo en su necesidad de expresión, constituyéndose en lo que Nelly Richad llama arte crítico que “potencia una mirada que interpela e invita a las formas estéticas y destramar su complejidad de motivos e intenciones…” Para construir esta trilogía cuenta Leonardo Echeverry, director de teatro azul, que con su equipo recorrieron lugares, hablaron con los migrantes, escucharon a victimas y victimarios. Así, en creación colectiva, pasando de los textos a las tablas y en las tablas a los diálogos, moldearon la estética de las obras, es decir, hicieron investigación creación. 

 

La forma en el teatro se da mediante la puesta en escena, la disposición de todos los elementos que componen la obra: música, iluminación, ambientación, utilería, escenografía y por supuesto, los actores y sus posiciones en el escenario, esto es una firma de Teatro Azul, que se identifica por el uso moderado pero preciso de los elementos escénicos: una escalera, unas sillas, unos telones y, lo más significativo, la investigación narrativa que mezcla los lenguajes del video con los del teatro, a partir de la proyección mapeada de imágenes milimétricamente elegidas, que producen atmosferas y generan dimensiones en las que se pierden los personajes que van y vuelven del proscenio a la pantalla.   

 

El teatro todo es necesario, desde sus inicios con la comedia y la tragedia, definidas por Aristóteles, representan lo mejor y lo peor del ser humano y a partir de ahí nos invitan a reflexionar sobre cómo estamos haciendo las cosas. 

 

Zapping: Duele la partida de Pintadito, su legado son las valiosas imágenes que por años capturó dejando testimonio de nuestro territorio y sus habitantes. Le debe la administración municipal una exposición en la Plazoleta Centenario para que todos podamos rendirle un homenaje al gran ser humano y profesional que fue. Paz en su tumba. 

 

Nos vemos en la red (0)

Tomando escena

 Pasó “Quindío Tomando Escena” el concurso departamental de cortometrajes y dejó 25 nuevas piezas audiovisuales que dan testimonio de la creatividad y capacidad narrativa de los realizadores quindianos. Llama la atención que, de las dos categorías: principiantes y profesionales, la primera tuviera más acogida con 22 cortos en competencia, versus 3 profesionales a pesar de que ambas contaban con premios de un millón de pesos para los primeros puestos y 500 mil para los segundos.

 

El concurso además de premiar a las mejores piezas audiovisuales realizadas con dispositivos móviles, contó con la participación, como talleristas, de profesionales de trayectoria y reconocimiento nacional como Mónica Palacio, guionista y analista de contenido de Telemundo, quien orientó un taller de guion y Miguel Urrutia reconocido por sus talleres de cine de bajo presupuesto. Dos muy pertinentes procesos formativos que estuvieron disponibles para quienes los quisieran tomar y tuvieran acceso a una conexión a internet.

 

Adicionalmente dos figuras de la cultura nacional, Cristian Valencia y Diego Chalela —escritor y guionista respectivamente—,estuvieron encargados de juzgar las piezas que finalmente fueron premiadas el pasado 11 de diciembre.

 

Desde mi perspectiva no hubo mayor diferencia entre la factura —así se le dice a la calidad general de una obra audiovisual— del corto ganador en la categoría principiante y el de la categoría profesional, siendo incluso más llamativo y con algunos detalles surrealistas —de fina coquetería— el corto Acuario de Juan Felipe León, que se alzó con el primer puesto de los amateur, eso si, la historia aunque es buena, me deja con la idea que haberla leído antes como una de esas publicaciones virales de redes sociales, pero audiovisualmente está bien hecha.

 

El corto ganador en la categoría profesional, Cuestión de opción de Diego Fernando Rodríguez, es rico en planos y sobre todo en perspectivas, el arte está bien hecho y el montaje le ayuda, excepto por el audio en off de un televisor que despista en su primera aparición, infortunadamente presenta falencias en la actuación del personaje de la abuela y la historia no deja de ser una anécdota —pertinente y dramática por el momento covid— sin punto de giro que logre sorprender o conmover.  Ambas piezas las pueden ver en la página de Facebook del concurso.

 

Lo importante de proyectos como Quindío Tomando Escena es que incentivan la producción audiovisual en la región, con formación y dinero —aunque hay que tratar de que Gobernación y Alcandía comprendan lo costoso y complejo que es hacer imagen en movimiento para que aumenten los recursos—. Ya hay un camino adelantado en cuanto a exhibición, así que urgen más convocatorias que premien la producción.

 

Nos vemos en la red (0) 

lunes, 14 de diciembre de 2020

A rey muerto…

 Caldeado está el ambiente en la cultura quindiana. No hace mucho hablábamos de la relación existente entre el arte y la política y ahora los acontecimientos recientes presentan el viro insano de la cultura a la politiquería, promovido por los mismos integrantes del sector que se mueven entre despachos y triquiñuelas en busca de favorecer a un ‘bando’.

Ante la aceptación, por parte del gobernador del Quindío, de la renuncia del secretario de Cultura, un movimiento de artistas y gestores se levantaron en contra de la decisión reclamando derechos —según ellos acordados en campaña— que les concedían determinar el nombre del encargado de la cartera en la gobernación. 

La carta, fechada el 27 de noviembre y que desconozco si llegó a su destinatario, inicia aclarando que el sector se reunió con el entonces candidato e hicieron planes que por cuenta de la pandemia no se pudieron ejecutar y dice “hemos visto, desde tempranas horas de su administración, diferentes embates hacia la secretaría de Cultura y de manera puntual, hacia quien usted, en su respeto estricto para con nosotros, designó como secretario de Cultura”. 

¿Acaso el secretario fue cuota de unos activistas políticos y no la elección técnica de un profesional para trabajar por todos los quindianos? Este otro párrafo podría confírmalo: “Doctor Roberto Jairo sigue contando con el respaldo de este grupo de artistas y gestores quindianos que hemos vivido a la sombra de otras administraciones y que, hoy, gracias a su voluntad y respeto por nuestro pacto, al haberle designado como secretario de Cultura (a Jorge Iván Espinosa), da usted cumplimiento a un ejercicio de concertación con la cultura del departamento”. Muchas imprecisiones en tan pocas palabras. Ni han “vivido a la sombra” como un juicioso estudio publicado en varias entregas lo demostró, explicando cómo se han repartido los recursos de la cultura, ni los promotores de la carta son los representantes de toda la cultura para que hablen en un plural sectorial. 

Es claro, y más que legítimo, que quien gana una elección gobierna con quienes conoce y confía. Querer imponer un nombre para llevar las riendas de un sector dividido es la evidencia fiel de que, quien sea el elegido, por cuenta de esa presión, tendrá preferencias por sus promotores. Por eso hacen lobby en manada.

A rey muerto, rey revivido. Ante el resultado fallido de la epístola digital, el grupo de creadores —de estrategias políticas— decidió hacer moñona y ‘gestionar’ para el salido secretario otro puesto de similares posibilidades, así, el pasado lunes se anunció al maestro Espinosa como el nuevo director de Corpocultura, cumpliéndose el presagio de entronizar otro fucsia en la administración municipal. 

Mientras tanto, los asesores —que son los mismos en ambas dependencias— siguen ‘creando’ para poner rey o reina en la secretaría de Cultura. Unos audios de WhatsApp revelan la forma como se están organizado para seguir en el control, buscando que “el apoyo de los diputados nos ayude a presionar ese gobernador… Ese gobernador está tirando pa’ allá pa’ ese lado hermano, yo siento eso”, el mismo artista señala “tenemos que montarnos nosotros, el gremio, este lado este combo de acá”. Mientras baraja un grupo de nombres que coinciden con los de los asesores que han sido el poder detrás del rey.

En los mismos audios le exigen al gobernador que diga la razón de fondo, de peso, por la que sacaron a Jorge Iván. Esa me parece una buena idea. 
 

sábado, 28 de noviembre de 2020

Sed de regulación

Hace apenas una década, en la industria mediática,  la tendencia era la desregulación y la generación de conciencia del autocontrol en los medios de comunicación. Hoy, en los círculos ilustrados de las hipermediaciones, se puede apreciar una gran sed de regulación que pretende recaer sobre las plataformas.

Se entiende por regulación la intervención de las autoridades públicas con el objetivo de controlar el comportamiento del ecosistema mediático, y de acuerdo con Guillou, se ejerce en un sistema turbulento, complejo, influido por las tecnologías emergentes, la multiplicación de actores y rivalidades ideológicas. Esto podría dar la razón a quienes claman por la regulación, pues describe fielmente el escenario de las mediaciones digitales actuales.

La escasez del recurso hace necesario el control. Sí, cuando hablamos de medios radiodifundidos estos llegan hasta los usuarios a través del espacio radioeléctrico, un recurso finito, bajo la tutela del Estado, que pone en ventaja absoluta a quienes pueden acceder a él, pero los ‘nuevos medios’ corren por internet y éste, si bien no es infinito, no es tan limitado. Así las cosas, las posibilidades de ofertar servicios y contenidos están al alcance de todos y dependen de la creatividad y tenacidad de los creadores. Ya es conocido que muchas de las grandes plataformas o industrias tecnológicas iniciaron en un garaje.

En una reciente conferencia sobre el tema, reseñada por observacom.org, algunos de los expertos manifestaron que dentro de la regulación se debía ejercer control sobre los algoritmos de las plataformas, el anonimato en las redes sociales, los discursos de odio y la capacidad de respuesta de las plataformas sobre ciertos contenidos, también afirmaron que la regulación sobre aplicaciones audiovisuales se debe hacer por un tema de “soberanía nacional”, por lo que se debe exigir la oferta de contenidos locales de manera recíproca. Otras líneas propenden, también, por el pago de impuestos por parte de las plataformas.

Como dicen las abuelitas “ni tanto que queme al santo ni tan poco que no lo alumbre”, la regulación, para que sea útil, implica profundo conocimiento de un ecosistema en constante evolución y esto resulta en que cuando la regla se expide el modelo ya está en su curva descendente, es decir, llega tarde.

Por otro lado, se corre el riesgo de descargar el peso de ley sobre los ciudadanos de a pie en vez de sobre las plataformas. Solo por poner un ejemplo, ¿Quién cree que paga el cargo adicional de los impuestos cobrados a Netflix? 

Zapping: Se mueve el área audiovisual en el Quindío. Esta semana pudimos disfrutar del Festival Quindiano de Cine y Video. Por otra parte, mañana viernes 27, a las 9 a. m., Miguel Urrutia, reconocido guionista, director y productor, estará dando su taller de cine recursivo a través de la página de Facebook de Quindío Tomando Escena, proyecto ganador de concertación departamental.

Nos vemos en la red (0)

Descargue Carmesí en Pdf