Descargue Carmesí

Descargue Carmesí
Carmesí es un libro ilustrado de Microcuentos, disponible bajo licencia Creative Commons 4.0 (CC,BY) escrito por Jorge Urrea. Siéntase libre de Descargarlo y compartirlo

Podcast Común-mente

Común-mente Episodio 1 - Temporada 1

Galería de Flickr

Youtube

viernes, 2 de diciembre de 2022

Vox Populi, Vox Dei

El pueblo, según Elon Musk, habló. 15 millones de tuiteros se manifestaron en una encuesta que duró tan solo 24 horas. Se trató de un ‘plebiscito’ realizado en la cuenta personal de Tuiter de Musk, con una sola y escueta pregunta: “Reintegrar al expresidente Trump”. La respuesta, aunque positiva para Trump, deja ver que un porcentaje importante de los votantes no querían de nuevo al expresidente de vuelta en la red del pajarito; 48,2 % de los tuiteros consideraron que no querían seguir las aventuras de  Trump, mientras que el restante 51,8% sí. ¿Cuántos de los votantes se manifestaron solo por ver arder Roma?

 

Ante los resultados, el nuevo propietario de tuiter manifestó: “El pueblo ha hablado, Trump será reintegrado. Vox Populi, Vox Dei”.

 

Sin embargo, Donald Trump, a pesar de haber pataleado en su momento para no perder su cuenta, sorpresivamente declinó el  ofrecimiento: "He oído que estamos obteniendo una gran votación para volver también a tuiter. No lo veo porque no veo ninguna razón para hacerlo" dijo en una reunión del partido republicano en las Vegas.

 

El tema no pasaría de ser una anécdota de la crema y nata de farándula empresarial si no tuviera circunscrito un asunto de comunicación electoral. 

 

En no pocas entrevistas, Donal Trump ha manifestado que parte de su éxito para alcanzar la presidencia en 2017 fue la posibilidad de llegar a los estadounidenses a través de Tuiter; red social en la que cuenta con la nada despreciable cifra de 87.710.499 seguidores, y desde la cual consiguió enardecer los ánimos de fanáticos ultraderechistas que, solo para poner un ejemplo, llegaron a tomarse el capitolio de los Estados Unidos. Siendo justamente esta la razón por la que le fueron baneados —es decir, limitadas o en este caso suspendidos— sus perfiles de Tuiter y Facebook.  

 

En busca de mantener el contacto directo con sus seguidores Trump se puso en la tarea de crear una nueva red social, a imagen y semejanza de Tuiter, así nació, a finales de 2021, Truth Social, una plataforma en la que se lanzan Truths (verdades) y se hacen retruths —muy original— y que solo puede ser usada en los territorios digitales de los Estados Unidos, es decir, donde están los electores, a Trump no le interesamos los sudacas que no votamos allá. 

 

Eso sí, aunque no se puede participar de la red social aquí Colombia, si se puede bajar una app que se llama Trump Tracker, donde podrá rastrear los movimientos y pronunciamientos del aspirante a la Casa Blanca. Una suerte de oxímoron a las redes sociales. Una red social de uno, —bueno, de varios que se apellidan Trump: Melania,Ivanka,Erik,Lara,etc—, podríamos decir que es una mezcla entre nepotismo y elitismo. En términos del modelo de comunicación, esta aplicación corresponde a la estructura: uno a muchos, como la de los medios masivos de comunicación convencional y no a la de las plataformas sociales uno a uno.

 

Veremos si entrada la etapa álgida de la campaña, Trump desaprovecha la oportunidad de hablarle al “populi” que son sus más de 87 millones de seguidores y se mantiene firme en su juguete/capricho mediático autocomplaciente y restrictivo llamdo Truth Social.

 

Nos vemos en la red (0)

viernes, 11 de noviembre de 2022

Nos miden el aceite

 Están tirando globos, escondidos como micos en las grandes y complejas leyes que gestionan de espaldas al pueblo, —pero en su nombre—. Los lanzan y esperan las reacciones. Así, nos miden el aceite.

 

Una de las características más representativas de las dictaduras, o de las falsas democracias, mejor dicho, de los gobiernos autoritarios, es la represión a la prensa, el control sobre lo que se informa, la imposición de mensajes y la posterior creación de medios de bolsillo.

 

La DW tituló en 2021: “El oscuro panorama para la libertad de prensa en Latinoamerica” en el texto cita a Natalie Southwick, Coordinadora del Programa para América Latina y el Caribe del Comité para la Protección de los Periodistas, quien afirma: "Hay muchas razones para preocuparse por la libertad de prensa en la región: las nuevas olas de represión en Nicaragua y Cuba, la retórica antiprensa de líderes como Bolsonaro y Bukele, periodistas asesinados en México y Haití o abusos policiales contra la prensa en países como Colombia y Chile". En apenas 3 meses del gobierno Petro ya se dejan ver las intenciones de control a los contenidos y la intervención en los asuntos de los medios masivos.

 

El tema del control previo, propuesto por el Ministerio de Justicia, no es un caso aislado y mucho menos una ligereza de un viceministro. Hace apenas un mes se conoció la existencia de un proyecto de ley, del senador del Pacto histórico, Robert Daza, apoyado por la ex Farc Sandra Ramírez, que pretende “democratizar los medios”. 

 

En el texto se propone la regulación de los medios de comunicación en Colombia, incluyendo temas como la pauta y el acceso al espectro, con absurdos antitécnicos respecto a la redistribución espacio radioeléctrico de manera equitativa y no considerando las necesidades reales de un bien finito del Estado. Además,  propone crear burocracia con un “Consejo Nacional de la Política Pública de Comunicación Comunitaria, Alternativa y Popular”. Por otro lado, el fortalecimiento de los medios comunitarios, cosa que no está mal, siempre y cuando se haga la vigilancia respecto al deber ser de estos y no sean usados con fines políticos. Además de validar el verdadero uso comunitario y no, como infortunadamente pasa, el uso particular-comercial.

 

Uno de los más controvertidos puntos del proyecto en mención tiene que ver la creación de espacios semanales de televisión y radio para todas las organizaciones y movimientos sociales en franjas triple AAA. Es decir, la de mayor audiencia. Si esta propuesta llegara a hacerse realidad, los medios privados, que pagan por el usufructo del espectro radioeléctrico, tendrían que poner sus espacios de mayor audiencia y por ende de mayor pauta al servicio de estas asociaciones, seguramente, en detrimento de la calidad de producción y la subsecuente pérdida de rating. Si se abre esa puerta, con certeza, será menos el tiempo al aire de programas, en prime time, pensando en la audiencia; en cambio, habrá muchos ‘ladrillos’ de los movimientos que saldrían por doquier a reclamar su espacio. Verbigracia los noticieros del Senado y la Cámara, que no contentos con tener un canal exigen espacios en los únicos dos canales privados. 

 

El proyecto mencionado suena parecido a la propuesta del Ministerio de Justicia, de modificar el Código Penitencial y Carcelario, donde pretendían meter un mico para que los medios crearan mensajes de “concientización ciudadana sobre la política criminal” que además debían pasar por control previo. Cosa que no es posible gracias a nuestra Constitución Política. Si en cada ley le meten la mano a los contenidos mediáticos, no habría parrilla que alcance para saciar el protagonismo y las ideas de quienes quieren obtener réditos con el trabajo y los espacios de los demás.

 

Nos están midiendo el aceite para ver qué decimos en cosas pequeñas, porque muchas de estas iniciativas caben dentro de leyes existentes, por ejemplo, los mensajes cívicos y los espacios institucionales, que perfectamente son los mensajes que propone el MinJusticia, están regulados por la Ley 182 del 95 y los artículos 5 y 9 del Acuerdo de la CNTV 02 de 2011 en cabeza, hoy, de la CRC.

 

Nos vemos en la red (0), hasta que nos dejen.

¿Qué pasa con RTVC?

 A punto de completar los 100 días de gobierno, Gustavo Petro aún no ha nombrado gerente de Radio Televisión de Colombia  (RTVC), el desinterés o al contrario el interés polítiquero, vaya uno a saber, es evidente. 

 

En 2004 se acabó Inrravisión e inició una reestructuración, en términos de producción y programación, que llevó a la creación de un sistema de medios con contenidos culturales que representan la identidad del país y gestionan la información necesaria para que la ciudadanía entienda qué pasa con el Estado. 

 

Este sistema está comprendido por 4  emisoras radiales con estaciones en gran parte del territorio nacional, 2 canales de televisión y medios digitales, dentro de ellos una OTT que pone a disposición de la ciudadanía contenidos bajo demanda producidos y programados por RTVC, es decir, algo así como un Netflix público y gratuito llamado RTVC Play. 

 

El gerente del sistema de medios públicos, quien antes tenía la denominación de presidente, tiene, en mi criterio, rango ministerial. De hecho, a pesar de que el Ministerio TIC es quien da línea, la designación del gerente suele ser una decisión presidencial, esto demuestra el nivel estratégico del cargo y la relevancia y responsabilidad, en términos de contenido, identidad nacional y el cumplimiento de las funciones de ley de: educar, informar veraz y objetivamente y entretener. 

 

Además de lo mencionado anteriormente, por supuesto, también de establecer la línea editorial. — Infortunadamente, esto no es la BBC—, por eso es clave que en ese cargo esté alguien que comprenda que el sistema de medios públicos es de todos los colombianos, dentro de los que nos contamos el 47,27% que no votamos por Petro y que no queremos que el sistema de medios públicos se convierta en caja de resonancia ideológico-activista. Esta afirmación que podría sonar prejuiciosa no es infundada.

 

Recordemos el desafortunado paso por esa posición de Juan Pablo Bieri, quien, nombrado allí por el Expresidente Duque, incurrió en censura contra Los Puros Criollos, uno de los programas bandera de Señal Colombia, que logró retratar de manera divertida y precisa las costumbres e intereses de los colombianos, pues el personajillo en mención, no tuvo reparo en ordenar la cancelación de las reemisiones de las diferentes temporadas y en poner fin a la producción de la serie. Una gran ola de indignación se manifestó en las redes, incluyéndome, poniendo en evidencia el mal proceder y al final, Bieri no tuvo más remedio que renunciar. Este es un ejemplo con final ‘feliz’ pero…

 

Especulando un poco, no de manera injustificada, todas estas semanas de retraso en el nombramiento del gerente en propiedad de RTVC podrían tener ver con: 1. Lobby, desalmado, por parte de los paridos de la coalición de gobierno para poner su ficha allí.  2. Tensión interna en el Pacto Histórico, en busca de un gerente recalcitrante, suenan nefastos nombres, Hollman Morris y Sergio Barbosa, ambos perfectamente se corresponden con el Bieri de la izquierda. 3. Desconocimiento del presidente de la importancia del cargo vacante. 4. Todas las anteriores.

 

Como dije antes, el gerente de RTVC debe garantizar la pluralidad de contenidos y de ideas en el sistema de medios públicos. Debe ser alguien que entienda la industria y la sociedad, porque esta no es una empresa de embutidos o de muebles, es una empresa que trabaja con la consciencia social. Debe ser alguien que respete a los empleados y productores, esto es que no mire ideologías a la hora de validar los contenidos y a quienes los producen, y en el otro sentido, que no ponga los contenidos al servicio de una causa ideológica. En RTVC y sus contenidos debemos estar reflejados todos los ciudadanos, no solo los que ganaron.

 

Se Petro tuviera buenas intenciones con RTVC hace rato hubiera nombrado gerente, porque gente buena, en especial de izquierda, en el tema mediático hay mucha, pero, a lo mejor, no con la palanca que se necesita para llegar esta honrosa posición.  

 

Nos vemos en la red (0)

lunes, 31 de octubre de 2022

El Rock and Roll a la pantalla


Mañana, en el Teatro Azul, estrenaremos el documental “Némesis en la Historia del Rock en el Quindío” con su permiso, apreciados lectores, y el de este diario que ha sido generoso en reseñarlo, volveré al tema; presentado la nota del director contenida en el proyecto, donde se da cuenta de la visión y la motivación para hacer la pieza audiovisual. Tal vez, hace un tiempo ya, algunos de los apartes de esta nota estuvieron en una columna donde hablé del día del rock and roll, denme la licencia de volverlo a contar, ahora en este contexto. —Creo que son cosas de la edad—.


 

Recuerdo haber sido espectador, anodino, de los ensayos de Lluvia Negra en el garaje de una casa en barrio profesionales de Armenia, desde la puerta, con algo de timidez, escuchaba los potentes riffs que caracterizaban el rock and roll de la época. Poco después, con el mismo ímpetu de las tantas bandas del momento, me junté con un grupo de amigos para hacer heavy metal. El grupo se llamó Zigma, alcanzamos a ensayar, en aquel entonces, con Darath, quienes también estaban iniciando su carrera musical. Zigma tuvo una corta, muy corta vida. Pero dejó sembrado el mí el espíritu del género y las historias desde las entrañas de una banda. Lo que me lleva a querer contar, por lo menos a comenzar a contar, la historia del rock en el Quindío. 

 

El rock and Roll es un género transgresor, en algún momento estigmatizado, es un género perenne, pero los músicos, las bandas… van y vienen. Por eso es relevante dejar constancia de lo sucedido, por eso este documental será un grano de arena. 

 

Al inicio de la investigación se consultó con Némesis qué información tenían documentada, la respuesta fue la esperada: “Escrito no hay nada” pero se puede ver en Facebook.

 

Es papel de los investigadores en comunicación, como lo dijo Eliseo Verón, hacer una fotografía del momento. Por eso me propongo iniciar con Némesis, porque atraviesa un momento de la música Rock en el Quindío y es pertinente documentarlo ahora mismo. Pero, de esta propuesta se espera más, quiero documentar buena parte de las bandas, ir a la prehistoria, buscar declaraciones, algunas fotos y por qué no, videos que puedan existir. Esto dependerá de encontrar los apoyos y recursos para hacerlo.

 

A partir del formato cinema verité, este documental se vale de cabezas parlantes para narrar los pormenores de la historia, que se cuenta en primera persona, desde cada uno de los miembros del grupo. A pesar de que el género es vertiginoso, el documental no lo es en su totalidad, se toma su tiempo para explicar, para mostrar, para escuchar apartes de las canciones de la banda en vivo, con y sin producción sonora. 




 

El documental pretende mostrar a Némesis desde la humanidad de sus integrantes, su relación con el instrumento que interpretan, sus expectativas y los momentos de tensión previos a un concierto. En el entretanto de la producción, un cambio estructural marcó un punto de giro fundamental, esto hace que el documental tenga un nuevo elemento narrativo: “En el camino se nos caen las hojas” se puede leer una publicación de la página de Facebook de Némesis, hace unos días Cesar se fue de la banda para darle paso a Bam Bam. ¿Será un cambio de rumbo en el estilo de la banda? En “Némesis en la historia del Rock en el Quindío” se deja constancia de lo que piensan sus integrantes y se pone la piedra angular para narrar la historia del rock and roll en esta zona.

 

Nos vemos en la red (0) y en Teatro Azul mañana.





 

domingo, 23 de octubre de 2022

Telecafé 30 años al aire

 Hay que haber pasado por un estudio o una unidad móvil de televisión para tener idea de lo que se siente escuchar la frase “Al Aire”, es una suma de emociones, de adrenalina, de felicidad, de miedo y de sentido de responsabilidad. Las manos sudan y por unos momentos todo es caos. Esto pasa una y otra vez, como un ritual, no importa cuantas transmisiones se hayan hecho, no importa si se es presentador, camarógrafo, director de cámaras, sonidista o productor. Todos están conectados por una suerte tensión eléctrica que circula por las manos, por eso el audiovisual es pasión, porque la energía fluye necesariamente.

 

Hoy Telecafé cumple 30 años de estar al aire y eso implica que el ritual se ha repetido en múltiples oportunidades. En 2010 celebré, como gerente, su mayoría de edad y en ese momento dije: “Estos 18 años son para nuestro canal regional Telecafé la muestra de la evolución y sobre todo de la interpretación y comprensión de nuestra razón de ser, los televidentes.” También afirmé que “la televisión pública en nuestro país es prolífica, pero no por ser prolífica es común, debemos sentirnos privilegiados de contar con un canal de la talla de este” porque no todos los territorios tienen un medio como Telecafé. Agradecí a  “quienes se buscan en la caja mágica con actividades comunes pero importantes, o comunes pero divertidas, o comunes pero representativas”. 

 

Si revisamos los apartes del discurso se puede identificar que está centrado en la audiencia y en los ciudadanos, no en la empresa. Pero en los últimos años ha habido un cambio de rumbo, los televidentes dejaron de ser la única preocupación de la gerencia y se empezó a hablar más del recaudo. Un mea culpa, porque estando en la Junta del canal, entre 2017 y 2019, vi con buenos ojos que se abrieran nuevas ventanas de ingresos; en mi favor, nunca pedí que se centraran en estos, se trataba de una nueva forma de financiación, no de desplazar el corrientazo de pasión, del que hablaba antes, para volver el canal en una dependencia administrativa llena de cajas apiladas con papeles e informes de la agencia de medios y logística, en vez de cámaras, monitores y reflectores. Con la misma cantidad de oficinistas que de artistas, periodistas y presentadores.

 

No es que se haya dejado de hacer televisión, no es que no haya buenos productos, no es que no se cumpla con ser ventana de la identidad regional, es solo que cuando hay que atender ‘chicharrones’ de logística y agencia de medios, el esfuerzo y la atención, como es apenas obvio, se dispersan. Bien aplica la frase bíblica: “nadie puede servir a dos señores, pues menospreciará a uno y amará al otro, o querrá mucho a uno y despreciará al otro”.

 

El canal debe volver a su esencia, para lo que fue creado, única y exclusivamente para hacer y programar televisión, —en el sentido amplio del concepto—. 

 

En 2010 hablábamos de convergencia y de contenidos bajo demanda —no íbamos mal—, estos deben ser hoy un hecho. Sin embargo, no hay que descuidar la ventana principal que es la televisión abierta, tampoco centrar los contenidos digitales y las plataformas sociales —cual magazín rosa— a farándula internacional en busca de unos cuantos ”me gusta”. No, hay que mostrar lo que pasa en las calles, transmitir los torneos locales, los concursos musicales de la región, los festivales y carnavales. En mi criterio, la televisión regional tiene un gran diferencial, el directo, los eventos, los contenidos locales que no quieren los canales comerciales. Eso los hace prácticamente exclusivos, hay que aprovechar ese nicho. Lo demás es una gran oferta de contenidos globalizados de alta calidad, que no tienen por qué ser nuestra competencia local.

 

Nos vemos en la red (0) y, ojalá, nos veamos en Telecafé.

Descargue Carmesí en Pdf