Descargue Carmesí

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Carmesí es un libro ilustrado de Microcuentos, disponible bajo licencia Creative Commons 4.0 (CC,BY) escrito por Jorge Urrea. Siéntase libre de Descargarlo y compartirlo

Podcast Común-mente

Común-mente Episodio 1 - Temporada 1

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jueves, 9 de marzo de 2023

¿No qué no?

 Uno de los caballos de batalla de las fuerzas ideológicas de derecha en América, incluidos los Estados Unidos, ha sido la premisa: Si la izquierda gana, nos convertiremos en un país como Venezuela. Contra esto han luchado los candidatos progresistas y han debido enfocar su discurso en convencer a los votantes de que no es así, marcando distancia de los líderes de ese país y moderando sus palabras. 

 

A Joseph Goebbels, el estratega de propaganda de Hitler, se le atribuye la frase: “una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”, independiente de si la dijo textualmente o no, sí fue su premisa de comunicación ‑y muy efectiva‑. Pues bien, tal cual sucedió con la tarea de quitarse el Sanbenito de Venezuela, tanto en campaña como en la celebración del triunfo, el tema de negar los evidentes parecidos programáticos estuvo sobre la mesa; para la muestra un botón, esto dijo el principal alfil del Petrismo Gustavo Bolívar ‑que no sabe uno si es muy inteligente o muy tonto, y si es muy sincero o muy ingenuo‑, “Con Petro y Francia hoy nace una nueva Colombia. A cerrar heridas, a mirar para adelante, a reconstruir la confianza, llegó la hora de la unidad nacional. Empresarios, no seremos como Venezuela. Adversarios dennos un compás de espera. Gobernaremos para todos”.

 

La frase toda es una sola contradicción, nadie más polarizante que el exsenador Bolívar, quien en su tuiter se dedica a atacar, desinformar y señalar de manera desobligante a sus contradictores. Ha tildado a los “adversarios” de malos perdedores por hacer veeduría sobre los nombramientos de altos funcionarios del gobierno —algunos muy polémicos— ¿eso es cerrar las heridas? También ha dicho “No entiendo cuál es el problema de contratar gente que trabajó en un procyeto político por años…” y se ha preguntado si hay que dejar los “Uribistas” en sus puestos. ¿Eso es gobernar para todos? 

 

Pero la más diciente de las contradicciones es la referente a Venezuela. En uno de los muchos viajes internaciones, en tan corto tiempo, la primera dama, visitó el país vecino para traer el modelo de orquestas sinfónicas a Colombia, lo que no ha sido bien recibido por el sector cultural, mismo que aupó la campaña y proclamó las bondades del pacto por la cultura.

 

En un mensaje para la ministra de cultura ‑que supuestamente es una digna representante del sector, pero resultó ser tan solo un símbolo más‑ se dejó claramente explicado, por parte del Maestro Jorge Sossa Santos, el argumento central de la preocupación indicando que el Estado en un “soliloquio ausente… no puede imponer una mirada sobre  el devenir de la música en el país” y agrega “Que la voz de los territorios se exprese a través de sus músicas diversas y variopintas: El porro, la cumbia, el joropo, el bullerengue, el currulao, la carranga, el torbellino.

 

Que los y las jóvenes se expresen desde las músicas urbanas.

Que los músicos de base campesina nutran, con su profunda fuerza expresiva, la veta creativa de las nuevas generaciones… por supuesto, lo sinfónico y lo coral, pero con una condición: Que lo hagan en equilibrio y equidad y como lo ha planteado este gobierno, en democracia cultural.”

 

El sistema bandistico que se pretende importar del modelo venezolano cuenta con muchos recursos y se ha convertido en un instrumento de cultura, pero también de ideologización política. ¿No qué no?

 

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martes, 7 de marzo de 2023

Caballo de Troya Digital

 La decisión de la Comisión Europea de prohibir a sus trabajadores oficiales el uso de TikTok en sus teléfonos móviles ha generado un intenso debate en torno a la privacidad, la seguridad y la libertad personal en la era digital actual. Si bien la privacidad y la seguridad de los datos personales son cuestiones críticas que deben abordarse, la prohibición de TikTok es considerada, por algunas personas, como una medida excesiva y desproporcionada.

 

TikTok es una plataforma de redes sociales muy popular entre los jóvenes de todo el mundo, con más de mil millones de usuarios activos mensuales y es la única plataforma que le da la batalla, en la actualidad, en cantidad de descargas a Meta. Pero no solo son jóvenes o adolescentes los usuarios de la plataforma, una importante cantidad de empleados oficiales de todo el mundo la usan y, es justamente esto, lo que tiene preocupados a los encargados de la seguridad nacional de algunos países como: Taiwan, India, Afganistán, Pakistán y más recientemente, Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea. 

 

Dice el portal de la BBC, que un estudio de ciberseguridad publicado en 2022 arrojó que TikTok hace "una recolección excesiva de datos. Según la publicación, al investigar el código fuente  encontraron que “recogía datos como la localización de los usuarios, qué terminal estaban usando y qué otras aplicaciones había en el dispositivo”.

 

Estas alertas han llevado considerar que TikTok puede ser la puerta de entrada para hacer espionaje de nivel estatal, es decir, un caballo de Troya que permite, mientras se divierten los usuarios, el acceso a datos sensibles alojados en su móvil. Por esta razón se han ordenado las restricciones antes mencionadas.

 

Por su parte, TikTok ha indicado que ha tomado medidas significativas para abordar estas preocupaciones y que ha trabajado estrechamente con los reguladores para garantizar que cumple con las normas adecuadas. Sin embargo, otro punto de preocupación resulta ser cómo el algoritmo de la plataforma potencia algunos contenidos por sobre otros, mismos que podrían influir en lo político/ideológico de los usuarios.

 

Desde otra perspectiva, la prohibición de TikTok también plantea preguntas sobre la libertad personal y la privacidad de los trabajadores públicos, quienes como empleados de este sector ya están sujetos a una serie de restricciones y reglas que limitan su capacidad para expresarse libremente y actuar de acuerdo con sus propias preferencias personales, lo que se suma a la restricción para hacer uso de las aplicaciones móviles de su elección.

 

La privacidad y la seguridad de los datos personales son cuestiones críticas en la era digital actual. Sin embargo, también es importante equilibrar estas preocupaciones con la necesidad de proteger las libertades personales, sin caer en la censura.

 

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miércoles, 22 de febrero de 2023

¿Un fósil muy viviente?

Apenas con modificaciones tecnológicas, la radio ha sobrevivido a la transformación vertiginosa de los medios masivos de comunicación. Es un fósil viviente porque su lenguaje, como el del audiovisual, no se ha extinguido, ni siquiera ha cambiado; a pesar de que ha explorado en narrativas, muchas veces en busca de identidades particulares y populares que permitan mantener la fidelidad de la audiencia. 

 

Conforme a lo anterior, la radio de estos tiempos en búsqueda de la recordación, desde sus contenidos y formas de relacionamiento, ha establecido estilos que reflejan a sus oyentes. Por ejemplo, —en mi concepto muy personal— el molestísimo pisa canciones con el nombre de la emisora a pulmón herido, que, en mis épocas de radio, debía estar milimétricamente medido para que encajara en un intersticio de la canción, de manera que no interfiriera con la letra; pero ahora se ha convertido en una señal de compromiso y una suerte de mensaje, nada subliminal, que marca la canción y a la audiencia misma. Es la forma como algunas de las emisoras que cuentan con los más altos niveles de audiencia se mantienen en la mente de sus seguidores. Claro está, no es la regla general, pero si un común denominador de algunas estaciones de radio musical exitosas.

 

En cuanto a los niveles de audiencia, suele escucharse repetir, como si de loras se tratara, que la radio ya no la escucha nadie, sin embargo, las cifras de las mediciones especializadas dicen lo contrario, Tito López, maestro y conocedor del medio como pocos en Colombia, dice en una de sus publicaciones recientes: “la radio sigue vigente, con cifras poderosas en todos los segmentos” y lo sustenta con las estadísticas publicadas por el Estudio Continuo de Audiencia Radial (ECAR)de finales de 2022, donde se indica que “la penetración de la radio en Colombia sigue siendo muy alta. Del 75%. Es decir, 3 de cada 4 personas mayores de 12 años escucharon radio ayer en las 19 principales ciudades del país.”

 

Hablamos hoy de radio porque esta semana se celebró el día mundial de este medio. Como en el caso de la televisión, la radio no es solo una tecnología, sino un lenguaje, entonces las versiones web, streaming y por demanda, perfectamente entran en el concepto. Estamos hablando de un medio mágico que logra transportar a diferentes escenarios solo con el sonido, porque transmite emociones; de un medio generoso, que no busca protagonismo, sino que acompaña; de un medio poderoso, porque penetra la geografía rompiendo edificios y montañas. La radio, no a pesar, sino en complemento de los podcast, está viva y para muchos, siendo yo el número uno, es lo primero que escuchamos al abrir los ojos.

 

Zapping: Me uno a los inconformes con el cambio que pretenden hacer del escudo del Quindío. Somos porque fuimos. No se actualiza un símbolo del departamento como si del logo de una campaña política se tratara. Esta arbitraria decisión me acuerda de la obra, maravillosa, de Les Luthiers llamada La Comisión, en la que se le encarga al maestro Magiacaprini la modificación del himno nacional de un país, para ‘actualizarlo’ y de paso deslizar en su letra un mensaje proselitista. Búsquenlo en Youtube, no tiene desperdicio y de paso piensan en nuestro escudo.

 

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Decálogo del periodista

 Recuerdo, como si no se tratara de hace 25 años, que al finalizar mi pregrado en Comunicación Social – Periodismo, en la Universidad Externado de Colombia, no nos íbamos a poder graduar todos al tiempo, así que una compañera tuvo la buena idea de que hiciéramos una ceremonia en la que recibimos sendos pergaminos escritos a mano con el decálogo del periodista, y como si fuera el diploma pasamos uno a uno a recibirlo de manos del rector Fernando Hinestroza, —tremendo honor—.

 

En este 9 de febrero, en que muchos que se dicen periodistas esperan regalos, me parece pertinente compartir con ustedes, respetados lectores, esos 10 puntos que rigen el deber ser de un verdadero periodista, así habrá más criterio para identificar quien merece, verdaderamente, este honroso título. 

 

1.   La información es un derecho de todos los ciudadanos y no un derecho propio de los periodistas

2. La prensa no es un poder, sino un límite social a la arbitrariedad y al abuso de poder, a la vez que uno de los principales instrumentos de difusión del conocimiento.

3. La independencia de un medio de comunicación, la objetividad y la transparencia son la base de su credibilidad y de ella responden tanto los periodistas como los editores.

4. La independencia se sustenta necesariamente en la rentabilidad, pero también en el no sometimiento de los profesionales a disciplina ideológica, partidista o de grupo que coarte su objetividad.

5. La objetividad nos hace renunciar a todo protagonismo, a todo prejuicio personal o social, y a considerar que, como norma, toda fuente es interesada, lo que impone el contraste de la información y la identificación de las fuentes.

6. El conocimiento de los temas es la mejor defensa frente a la manipulación.

7. La defensa de la verdad y del interés social, la tolerancia, la duda continua, la curiosidad y la tenacidad son irrenunciables en el oficio de informar, al igual que el espíritu autocrítico y la sensibilidad hacia las demandas del público. La arrogancia es pasaporte seguro hacia el abuso y el error.

8. Desconfiar por principio siempre que un periodista se presente a sí mismo como poseedor único de la verdad, como el héroe de una película, no sea que quiera imponer a los demás una espiral del silencio a quienes discrepen de sus puntos de vista.

9. Rectificar puede ser doloroso, pero es un acto de justicia para con los lectores y los protagonistas de los hechos, a la vez que una segunda oportunidad para acertar, que no siempre se da en otras circunstancias de la vida.

10.        Si se quiere de verdad influir en la sociedad que nos rodea, los datos siempre son más tercos que las oportunidades y, a la larga, más eficaces.

 

Esperemos que hoy haya más reflexión académica y menos cocteles, aunque no hay que olvidar que es año electoral, luego, la ‘fiesta’ opípara será.

 

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sábado, 11 de febrero de 2023

Decálogo del periodista

 Recuerdo, como si no se tratara de hace 25 años, que al finalizar mi pregrado en Comunicación Social – Periodismo, en la Universidad Externado de Colombia, no nos íbamos a poder graduar todos al tiempo, así que una compañera tuvo la buena idea de que hiciéramos una ceremonia en la que recibimos sendos pergaminos escritos a mano con el decálogo del periodista, y como si fuera el diploma pasamos uno a uno a recibirlo de manos del rector Fernando Hinestroza, —tremendo honor—.

 

En este 9 de febrero, en que muchos que se dicen periodistas esperan regalos, me parece pertinente compartir con ustedes, respetados lectores, esos 10 puntos que rigen el deber ser de un verdadero periodista, así habrá más criterio para identificar quien merece, verdaderamente, este honroso título. 

 

1.   La información es un derecho de todos los ciudadanos y no un derecho propio de los periodistas

2. La prensa no es un poder, sino un límite social a la arbitrariedad y al abuso de poder, a la vez que uno de los principales instrumentos de difusión del conocimiento.

3. La independencia de un medio de comunicación, la objetividad y la transparencia son la base de su credibilidad y de ella responden tanto los periodistas como los editores.

4. La independencia se sustenta necesariamente en la rentabilidad, pero también en el no sometimiento de los profesionales a disciplina ideológica, partidista o de grupo que coarte su objetividad.

5. La objetividad nos hace renunciar a todo protagonismo, a todo prejuicio personal o social, y a considerar que, como norma, toda fuente es interesada, lo que impone el contraste de la información y la identificación de las fuentes.

6. El conocimiento de los temas es la mejor defensa frente a la manipulación.

7. La defensa de la verdad y del interés social, la tolerancia, la duda continua, la curiosidad y la tenacidad son irrenunciables en el oficio de informar, al igual que el espíritu autocrítico y la sensibilidad hacia las demandas del público. La arrogancia es pasaporte seguro hacia el abuso y el error.

8. Desconfiar por principio siempre que un periodista se presente a sí mismo como poseedor único de la verdad, como el héroe de una película, no sea que quiera imponer a los demás una espiral del silencio a quienes discrepen de sus puntos de vista.

9. Rectificar puede ser doloroso, pero es un acto de justicia para con los lectores y los protagonistas de los hechos, a la vez que una segunda oportunidad para acertar, que no siempre se da en otras circunstancias de la vida.

10.        Si se quiere de verdad influir en la sociedad que nos rodea, los datos siempre son más tercos que las oportunidades y, a la larga, más eficaces.

 

Esperemos que hoy haya más reflexión académica y menos cocteles, aunque no hay que olvidar que es año electoral, luego, la ‘fiesta’ opípara será.

 

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