Descargue Carmesí

Descargue Carmesí
Carmesí es un libro ilustrado de Microcuentos, disponible bajo licencia Creative Commons 4.0 (CC,BY) escrito por Jorge Urrea. Siéntase libre de Descargarlo y compartirlo

Podcast Común-mente

Común-mente Episodio 1 - Temporada 1

Galería de Flickr

Youtube

martes, 19 de mayo de 2026

La contraseña es incorrecta

 Hay dos certezas en la vida moderna: uno no sabe qué va a almorzar mañana… y tampoco sabe su contraseña hoy.

 

El drama empieza en casa. La mamá frente al computador:
—“¿Cuál era la clave?”
Uno responde con seguridad de experto en ciberseguridad de barrio:
—La de siempre, mamá.
—“¿La de siempre? – ¡Tú la creaste…!
Silencio. Crisis. Colapso del sistema.

 

Porque en este mundo uno no tiene una contraseña. Tiene un batallón de claves:la del banco, la del correo, la del correo de recuperación del correo, la del Netflix, la del WiFi que nunca funciona, la del portal institucional que pide cambiarla cada ocho días “por seguridad”… o por sadismo.

Y entonces aparece el método científico colombiano:
“123456”… no.
“1234567”… tampoco.
“12345678”… ahora sí… pero no.
“12345678_1”… acceso concedido.

 

El Día Mundial de la Contraseña existe, créalo o no. Se celebra el primer jueves de mayo desde 2013, impulsado por la industria tecnológica para recordarnos algo básico: que nuestras claves son la puerta de nuestra vida digital.
Es decir: que estamos cerrando la casa… pero dejando la llave puesta por fuera.

 

La idea nació de un libro de seguridad informática (sí, alguien leyó eso voluntariamente) y luego empresas como Intel decidieron oficializar el asunto para crear conciencia .
Conciencia que, por supuesto, no funciona, porque la contraseña más usada sigue siendo algo digno de jardín infantil: “123456”.


Un ser humano promedio puede manejar más de 200 credenciales distintas. !Doscientas!Por eso muchos terminan haciendo lo mismo: una contraseña base… y variaciones creativas que harían llorar a cualquier hacker profesional:

• Contraseñacontraseña1contraseña12contraseña12! 

 

hay quién siente que está burlando al FBI.

 

El problema es que, según estudios, la mayoría de ataques exitosos no ocurren porque el hacker sea un genio, sino porque somos previsibles.


Es decir: El enemigo no está afuera. Está en “qwerty”.

Ahora, ¿cómo sobrevivir a este tsunami de claves sin terminar usando la cédula al revés?

Uno: no use la misma contraseña para todo.
Sí, ya sé que lo hace, pero, Es el equivalente digital de usar la misma llave para la casa, el carro y la caja fuerte.

DosMás larga gana.
Olvídese de símbolos raros tipo jeroglífico. Una frase larga es más segura que un Frankenstein de signos.

Tres: acepte su destino.
Va a olvidar contraseñas. Es parte de la condición humana contemporánea, como buscar el celular mientras lo tiene en la mano.

Y entonces uno termina en el ritual final:
“¿Olvidó su contraseña?”
Sí.
“Cree una nueva.”
Listo.
“La nueva contraseña no puede ser igual a las anteriores.”

Ahí es donde uno entiende la dimensión existencial de la ciberseguridad.

 

El Día Mundial de la Contraseña no celebra la seguridad.
sino, más bien la derrota. La derrota de la memoria, de la lógica y, sobre todo, de la confianza.

Nos vemos en la red (si logro entrar).

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Descargue Carmesí en Pdf